Los comisarios europeos también se examinan

Por Esperanza Escribano

Encuentro entre Miguel Arias Cañete y Jean-Claude Juncker / Comisión Europea

Encuentro entre Miguel Arias Cañete y Jean-Claude Juncker / Comisión Europea

Queridos euroescépticos: se acerca una de esas fechas en las que compensa haber votado en las elecciones europeas. Aunque el Consejo Europeo -la reunión de jefes de Estado y de gobierno- haya elegido a la Comisión Europea -el Ejecutivo comunitario- y haya repartido los papeles entre familias políticas y pesos demográficos, ahora “nos” toca aprobarlos o no. El Parlamento Europeo, donde se sientan nuestros elegidos, tiene que estar conforme.

¿Tienen que estudiar los comisarios? Sí, por la cuenta que les trae. La Eurocámara tiene sus “bases de evaluación” -esto es lo más parecido al cole. Entre ellas, la competencia general de los candidatos, su compromiso europeo y su independencia personal. Tienen que conocer la materia de su cartera y tener capacidad de comunicación.

Además, el Parlamento “velará especialmente por el equilibrio entre hombres y mujeres”. En la de Juncker hay 9 mujeres y 19 hombres, pero ante la afrenta matemática, la Comisión esgrime que el 42% de las vicepresidencias las ocupan mujeres (3 de 7).

Una vez pasados los términos generales, llegará el examen: cada comisario tendrá que comparecer ante la comisión parlamentaria pertinente y en público. Tú y yo lo podremos ver por internet. El de Miguel Arias Cañete será el 1 de octubre de 18h a 21h. Sí, tres horas. Pero las preguntas no serán sorpresa, que las instituciones no están tan avanzadas. Los candidatos ya las tienen por escrito y sabrán a lo que se enfrentan. Así que, básicamente, su elección dependerá de la calidad de su discurso y de los acuerdos previos que tomen los partidos (yo voto al tuyo, tú al mío…). A Cañete le van a preguntar cosas como qué parte de su experiencia resaltaría para su nueva tarea, cuáles son sus prioridades o cómo asegurará la transparencia en sus procesos legislativos.

Antes de que os desmoronéis, queridos escépticos, hay más: la declaración de intereses financieros que todos los comisarios han tenido que entregar y que se puede consultar en internet desde el pasado día 21. La de Miguel Arias Cañete ha resultado ser tan controvertida que el exministro ha tenido que vender sus acciones en petroleras para evitar el veto. Porque la cartera que le toca es la de Energía y Cambio Climático.

Uno puede pensar que este proceso es pura burocracia y que todos los elegidos serán confirmados. Y se equivoca. No sería la primera vez que el PE rechaza a un candidato. En 2004, no aprobó a Rocco Buttiglione, candidato de Berlusconi a comisario por Italia, por unas declaraciones homófobas. La candidatura de Cañete se hizo esperar por la posibilidad de que la Eurocámara lo vetara después de las declaraciones machistas que marcaron el final de la campaña para las europeas. Y que lo aprueben, está por ver. Rumiana Jeleva, la candidata búlgara, tampoco aprobó en 2010 por su incapacidad para responder preguntas sobre una empresa que poseía su familia y en la que tenía intereses incompatibles con su cartera.

Sea como fuere, el 7 de octubre, habrá una conferencia de presidentes en el PE en la que se harán las primeras evaluaciones, los dos días siguientes se reunirán los grupos políticos y el día 9 los presidentes harán las conclusiones finales. El voto definitivo y público se hará en el pleno de Estrasburgo del 22 de octubre.

Sí, no habrá ejecutivo en marcha hasta noviembre. Otra nota para los euroescépticos: son seis meses desde las elecciones sí, pero también son las voluntades políticas -y las riñas- de 28 Estados miembros.