El ébola no mata la información, los gobiernos sí

Esperanza Escribano

Un sanitario colocándose el traje para prevenir el ébola / GTRES

Un sanitario colocándose el traje para prevenir el ébola / GTRES

La mejor manera de combatir el ébola es informar sobre él. Cómo se transmite, cuáles son los síntomas. Pero los gobiernos de los países afectados en África occidental no opinan lo mismo. Reporteros Sin Fronteras (RSF) denunciaba la semana pasada que en algunos de esos países se está “poniendo en cuarentena” a los periodistas para que no se difunda la crisis de salud pública que les ha sobrepasado.

Guinea

Ocupa el puesto 102 de la clasificación mundial de libertad de prensa que realizó la ONG en 2014 (España está en el 35). En septiembre, los habitantes de la localidad de Womé, asesinaban a ocho personas del equipo de divulgación informativa sobre el ébola, según las autoridades. Entre ellos había tres periodistas. Días más tarde, un grupo de abogados y periodistas quiso viajar hasta allí para investigar los asesinatos, pero unos soldados se lo impidieron. Dio igual que tuvieran permiso oficial para la visita, les quitaron el equipo y eliminaron sus grabaciones y fotos. El ejército controla el área del crimen y no deja que nadie llegue hasta allí, tenga o no una orden firmada por las autoridades.

Liberia

El país 89 de la lista de libertad de prensa. Las autoridades, porque sí, decidieron imponer nuevas restricciones a la cobertura de la epidemia hace una semana. Para informar sobre el ébola, los periodistas necesitan un permiso del Ministerio de Salud sin el que no pueden hacer entrevistas ni fotos en los hospitales. Por si alguien se lo salta, al personal médico se le ha prohibido mantener comunicación directa con los medios.

El Ministerio de Información ha asumido la competencia de emisión de tarjetas de prensa, que hasta ahora estaba en manos de los sindicatos. Se le ha ‘agotado la paciencia’ desde que Henry Karmo, periodista de África FrontPage, cubría una manifestación contra el toque de queda, por lo fue detenido; o desde que Helen G. Nah, editora del Periódico Voces de Mujeres publicara un artículo sobre una supuesta malversación de fondos que deberían destinarse a la lucha contra el ébola, por lo que fue interrogada.

Sierra Leona

Puesto 72. El parlamento amenazó con “adoptar medidas drásticas” contra la prensa que se atreviera a criticar la gestión financiera de la crisis. En estos tres últimos países han muerto ya más de 3.000 personas por el virus.

Senegal

El país de la hospitalidad asciende al número 62 en libertad de prensa. El editor de La Tribune fue condenado a una multa de unos 1500 euros y un año de cárcel -que finalmente se suspendió- por dar datos inexactos sobre los casos en el país. Aunque en este caso se perseguía la difusión de un rumor, para RSF la severidad de la condena no hace sino “intimidar a los medios senegaleses”. Sólo ha habido un infectado en Senegal, proveniente de Guinea, que tras ser ingresado en Dakar, se curó. No ha habido ningún caso más.

Nigeria

Cae hasta el puesto 112 -se evalúan 180 países-.RSF reconoce que se han cometido excesos por parte de los medios: desde el sensacionalismo a las noticias falsas. El Ministerio de Información de Nigeria tuvo que desmentir que beber mucha agua salada evitaba el contagio, después de que muchos medios dieran bombo a esta falsa creencia. Sin embargo, la ONG tiene motivos para alegrarse; a pesar de que en agosto detuvo a un periodista por informar sobre el ébola, Nigeria ha sabido utilizar las redes sociales y los medios para combatir la epidemia.

A la falta de libertad, más periodismo. Gracias a Médicos sin Fronteras, gran conocedora del terreno, Radio France International está difundiendo en estos países -la mayoría tienen el francés como lengua oficial- noticias e información sobre salud.