Noruegas, a las filas

El príncipe Haakon visita las fuerzas armadas noruegas en Afganistán (GTRES).

El príncipe Haakon visita las fuerzas armadas noruegas en Afganistán (GTRES).

A falta de una semana para que empiece enero quizás hay algunas mujeres que están preocupadas, las noruegas. A partir del 1 de enero las mujeres noruegas tendrán que completar un año de servicio militar obligatorio, depués de que el pasado octubre el Parlamento de Oslo aprobara esta directiva.

No es extraño que sea Noruega el único país europeo que obliga a las mujeres a realizar el servicio militar, este país ha sido siempre líder mundial en materia de igualdad.

Algunos ejemplos: una mujer dirige el gobierno, Erna Solberg; , una obispo está al frente de la Iglesia luterana; existe una ley que impone a las grandes empresas una cuota femenina de al menos 40% en su equipo directivo y un sistema social que protege la conciliación entre familia y trabajo.

Con esta nueva legislación Noruega se convierte en el único miembro de la OTAN que instaura una medida como esta, distanciándose de sus vecinos europeos y acercándose más a Israel, donde las mujeres deben pasar dos años por el ejército.

Las mujeres participaron por primera vez en el ejército en 1985, producto reivindicativo del feminismo, pero nunca han superado el 10% de los efectivos. En una semana todas las mujeres mayores de edad nacidas a partir del 1997 empezaran “el proceso de selección de reclutas” y a mediados de 2016 empezaran a servir en el ejército. Hasta ahora las mujeres se presentaban de modo voluntario y representaban un 12% del personal militar.

La instauración de esta medida ha suscitado críticas diferentes, entre ellas, el posible descenso de la natalidad.

Hay que estudiar, sin embargo, la letra pequeña de esta legislación: al final sólo asisten al servicio militar las personas más motivadas. De unas 60.000 personas, el ejército selecciona a 10.000. Con la inclusión de las mujeres serán 10.000 de 120.000, así que es probable que las únicas mujeres que participen en el ejército sean otra vez las voluntarias de siempre.

Lo chocante de esta nueva legislación no es que las mujeres estén obligadas a hacer la mili sino que Noruega, país que cada año entrega el premio Nobel de la Paz, mantenga el servicio militar obligatorio. Convirtiéndose en uno de los pocos países, junto los otros nórdicos, Finlandia y Dinamarca, que sigue imponiendo esta legislación a su población. A los 17 años todos los jóvenes deben someterse a una serie de pruebas y explicar sus motivaciones e intereses personales.

Unos 23.00 soldados en tiempos de paz, y 83.000 en el banquillo para entrar en acción en situación de guerra, Noruega sigue esta tradición histórica para protegerse.