Rally Dakar, de impacto

Dakar

Un piloto durante la competición de este año / EFE

Más de 800 vehículos cruzan a todo gas territorios vírgenes con una riqueza ambiental y animal indescriptible, así como yacimientos arqueológicos sin explorar. Esto es lo que sucede cada enero en Argentina, Chile, Perú desde hace seis años y desde hace unos años también en Bolivia cuando el Rally Dakar se trasladó de Europa y África a Sudamérica.

Cabe destacar que aparte de los más de 400 participantes,  entre turismos, quads o motocicletas, estos van acompañados por una inmensa caravana compuesta por trailers con los técnicos de los competidores, periodistas y turistas que siguen la competición. Toda esta comitiva contribuye a contaminar el aire y el suelo que pisa, ya que además de la contaminación ambiental producida por la emisión de millones de gases de CO2 a la atmósfera, la caravana del Rally Dakar también genera basura y utiliza productos tóxicos como las pinturas que utilizan para las chapas de los vehículos.

Uno de los parajes únicos que cruza el Rally Dakar es el Salar de Uyuni, el desierto de sal más grande del mundo. Según un estudio de la Universidad Mayor de San Andrés de La Paz, en las zonas cercanas al salar por donde pasa esta competición desde la edición del 2014, hay 93 especies de vertebrados, de los cuales 25 especies (26%) son mamíferos y de ellos cuatro su supervivencia está amenazada como es el caso del armadillo andino, el puma concolor, el gato andino, el chinchay y la vicuña, detalló el ambientalista Cesín Curi.

Además en esta zona, según Curi, también se ha detectado 61 especies de aves, 20 de acuáticas y  41 terrestres, de las cuales cinco están bajo amenaza como el ñandú de Darwin o el cóndor andino. En la región también se han detectado cinco especies de reptiles y dos de anfibios. Asimismo, el Rally cruza una ruta milenaria a través de la cual los habitantes de la región transportan la sal.

Pero el impacto ambiental, no es lo único que preocupa, sino también su repercusión en los restos y patrimonio arqueológico. Ya en 2012, la Organización de las Naciones Unidad para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) advertía de esto y, precisamente, Nuria Sanz, Jefa del Patrimonio Mundial para América Latina y el Caribe,  expuso que el Rally Dakar podía tener “impactos muy negativos para todo ese potencial maravilloso de los territorios arqueológicos intactos en Chile, Perú, Argentina y otros sitios”.

Y a modo de premonición el 8 de enero de este año, precisamente, las autoridades chilenas detuvieron a los pilotos italiano de motos Matteo Casuccio y el holandés de quads Kees Koolen, en la ciudad de Antofagasta por haber dañado restos arqueológicos tras salirse de la ruta oficial cuando cruzaban el desierto de Atacama.  Ambos fueron acompañados por los representantes del Dakar ante las autoridades, declararon, salieron libres y volvieron a competir.

Se desconoce la magnitud de los daños y el lugar exacto, mientras que Casuccio se disculpo argumentado que fue un error: “Llevamos cinco días y pasan errores. Nosotros no queremos romper nada y pedimos disculpas por lo ocurrido. Fue solo un error”.

Incertidumbre de las rutas

Desde que se inició esta competición en 1978 han muerto 61 personas en el marco de la carrera, ya sean pilotos, mecánicos, periodistas, espectadores o transeúntes. El último en fallecer fue el debutante piloto polaco Michal Hernik, de 39 años, quien murió el pasado 6 de enero por deshidratación e hipertermia, a tan solo catorce kilómetros de la meta en la tercera etapa de la carrera.

Esto se debe, en buena medida, que para hacer más difícil la competición no se publican los trayectos y horarios hasta dos días antes de la etapa, por lo que los pilotos apenas se pueden preparar y las comunidades que residen ahí tampoco pueden tomar las medidas adecuadas para prevenirse del paso de la enorme caravana.

Ahora, por eso, esto en Argentina va a cambiar. A principios de año, el Juez Federal de Feria, Alejandro Sánchez Freytes, dio la razón a la Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM), una ONG con status consultivo en Naciones Unidas, en una demanda que interpuso contra las autoridades argentinas y ordenó que los trayectos de cada etapa del Dakar se publiquen semanas antes de que los crucen y a través de medios masivos, como los medios de comunicación, con la finalidad de que toda la población esté informada.

“Obligará a replantear el reglamento del Dakar, donde el secreto del recorrido es parte de los mecanismos de la competencia para hacerla más difícil y peligrosa. Ahora la difusión del recorrido por motivos de seguridad pública, protección de la vida de las personas y del ambiente acabará con esa tradición de circo romano”, explicó el presidente de FUNAM, Raúl Montenegro, en unas declaraciones que recoge la web, Rebelion.org, tras la resolución del juez.

De África a Sudamérica

En 2008, las amenazas de Al-Qaeda  de atentar contra esta competición llevaron al gobierno francés a recomendar a los organizadores que dejaran de hacer el Rally Dakar en suelo africano y, entonces, decidieron trasladarlo a Sudamérica.

Sin embargo, otro de las causas también podría haber sido la oposición que esta competición encontró tanto en suelo europeo como africano. Ese mismo 2008, la organización Stop Rally Dakar reunió 50.000 firmas para pedir que se pusiera punto y final a esta carrera.

Ahora, en los nuevos países de acogida del Rally Dakar también están saliendo las primeras voces disconformes contra la competición. El año pasado, precisamente, fue la primera vez que el Dakar cruzó el salar de Uyuni y los indígenas de la región se organizaron para intentar evitarlo. Además, han nacido plataformas de Facebook contra esta carrera, en las que se denuncia el impacto ambiental que provoca como Dakar Consciente- Bolivia 2014 o No al Dakar en Argentina y Chile.

Por su parte, ahora FUNAM prepara el siguiente campo de batalla en el Parlamento argentino donde propondrá y generará el debate para que se incluya una nueva ley contra la competición de vehículos campo a través como se hace en el Rally Dakar. “De aprobarse esta norma, las competencias de vehículos solo podrán hacerse en caminos existentes  y autódromos”, especificó Montenegro y animó a todos los países por donde pasan la competición que hagan lo mismo.