Los lunes de Pegida

"Nuestro país, nuestros valores" / Blue-news.org

“Nuestro país, nuestros valores” / Blue-news.org

Cada lunes Pegida alenta a miles de personas a manifestarse contra la presunta islamización de occidente, manifestaciones que están llenando las primeras páginas de los periódicos alemanes.

El cruel atentado de París a manos de los hermanos Kuoachi ha avivado el fuego de este movimiento. Desde finales de octubre, el movimiento Pegida “Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente” crece semana a semana a pesar del rechazo de la opinión pública que lo califica de “xenófobo”. El lunes 12 de enero, la manifestación alcanzó el récord de 25.000 participantes. Este heterogéneo movimiento no se considera neonazi pero se opone a la “multiculturalidad de Alemania” en sus pancartas.

Los habitantes de Dresde, epicentro del movimiento y capital de Sajonia, tienen miedo a que “el lado equivocado instrumentalice los acontecimientos de París”. Este pasado lunes la policía alemana prohibió todas las manifestaciones, alegando que circulaban sospechas de atentar contra Pegida. Su portavoz, Lutz Bachmann, se presentó por primera vez delante de prensa, aunque antes se había negado a participar por considerarla “una prensa farsante”.

En Sajonia solo viven 4.000 musulmanes y representan un 0.1 por ciento de la población. No obstante, en toda Alemania esta cifra alcanza el 5 por ciento. Fuera de Dresde, Pegida apenas cuenta con apoyo. Esta semana, sin embargo, el movimiento ha llegado a España, donde planean su primera actuación. 

 

Manifestación Pegida 05.01.15 / Blue-news.org

Manifestación Pegida 05.01.15 / Blue-news.org

Reivindicaciones

“Wir sind das Volk” (Somos el pueblo) el lema utilizado para reivindicar la unidad de Alemania durante la Guerra Fría es ahora repetido por este grupo heterogéneo con matices racistas.

Los “Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente” presentan 19 reivindicaciones , entre ellas: “estamos en contra radicalismos religiosos y políticos”, “se debe conservar y proteger la cultura judeo-cristiana predominante en Occidente” , “queremos la integración obligatoria de los inmigrantes en la sociedad alemana”, y “no tolerancia con los inmigrantes que cometan delitos”. Hablando de delitos, el líder de Pegida, el alemán Lutz Bachmann, colecciona algunos, según el diario digital alemán Tagesschau, Bachmann fue condenado a tres años de cárcel por 16 intentos de robo y extraditado en Sudáfrica.

 

Una Alemania sin musulmanes

Alemania sería más pobre sin musulmanes. Sobre todo sin el grupo mayoritario en el país de procedencia turca, muy importantes para la economía alemana. Estos reúnen a unos 100.000 empresarios que facturan anualmente 5 mil millones de euros y generan 500.000 empleos. Cifras que ayudan a rebatir el prejuicio que la mayoría de inmigrantes viven de ayudas sociales. En 2012 los extranjeros aportaron 22.000 millones al estado. En el futuro Alemania dependerá aún más de la inmigración, sin este sector el país, Alemania no podrá mantener su nivel de vida actual. Según cálculos basados en la cantidad de alemanes en el país y la tasa de natalidad: hacen falta 300.000 inmigrantes al año para mantener la población actual alemana. Ahora muchos jóvenes europeos ven en Alemania como un destino atractivo en el contexto de crisis y, desde entonces, el país acoge a unos 400.000 extranjeros cada año.

 

Insatisfacción con la inmigración en Europa

Politólogos afirman que los integrantes de Pegida son personas conservadoras que defienden posiciones de la derecha populista y que cuentan con una minoría que tiene ideas racistas y de extrema derecha. Bajo su punto de vista la cantidad de inmigración que entra en el país y el número de refugiados (200.000 el año pasado) representa “una amenaza a su Estado del bienestar”.

Responden con simplicidades preguntas complejas como: “hay paro porque los extranjeros nos quitan los puestos de trabajo”.

El éxito de Pegida es atribuido a una insatisfacción generalizada con la inmigración en Europa, hecho que hace crecer movimientos civiles de derecha en otros países europeos.

Es una crítica irracional y generalizada del islam que puede llegar a ser mucho más grande y amenazar gran parte de la sociedad. Sin duda se acercan tiempos difíciles para la política, el periodismo y la educación en Europa.

 

Algunos vídeos sobre el tema, disponibles en español, en la página web de la cadena pública alemana DW.