¿Existe la libertad de expresión?

En estos días, diferentes Jefes de Estado han defendido que la libertad de expresión es un pilar de nuestras sociedades europeas, pero realmente existe la libertad de expresión en nuestros países. En España, el teniente Luis Gonzalo Segura ahora mismo está en la cárcel por decir que una intervención militar en Cataluña seria una aberración. En Francia, tras los atentados, en una semana se detuvieron a 69 por supuesta apología al terrorismo.

 

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Imagen de Luis Gonzálo Segura publicada en su blog

“No puedes provocar, ni insultar la fe de los otros ni burlarte de la fe”, alegó recientemente el Papa Francisco tras los atentados de Charlie Hebdo para defender que la libertad de expresión tiene un límite: cuando se falta el respeto a la otra persona. Y si bien condenó a los atentados contra una revista satírica y un supermercado judío de París, argumentó que tanto la libertad de expresión y de religión son dos derechos fundamentales que se deben ejercer  “sin ofender”.

Esto provocó la reacción airada de algunos políticos europeos. David Cameron replicó al Papa que en las sociedades libres se puede ofender a las religiones. “Soy cristiano y si alguien se mete con Jesús me molestará, pero no puedo vengarme”. Tras los atentados de París, numerosos Jefes de Estado asistieron a una marcha a favor de la libertad de expresión, entre ellos el presidente español, Mariano Rajoy.

Ahora bien, realmente, ¿existe la libertad de expresión en Europa? ¿Todos tienen derecho a ejercerla? Pues parece que en ambos casos la respuesta seria no, como mínimo en España, sino que se lo pregunten al  teniente Luis Gonzalo Segura, que desde el 15 de enero está en la cárcel por asegurar que una intervención militar en Cataluña seria una aberración.  Asimismo, añadió que “la cuestión catalana es claramente política, no militar”, por lo que él se negaría “ante una hipotética orden de intervención” en esta comunidad autónoma.

Segura dijo estas palabras tras que la cúpula militar afirmara, en referencia a Cataluña, “que las Fuerzas Armadas son las herramientas para hacer cumplir la Ley y la Constitución”.  Así pues, por hacer unas declaraciones que van en contra de los altos mandos,  un tribunal jurídico militar del cuartel general del Ejército de Tierra ordenó el 15 de enero que el teniente ingresara por un período de sesenta días al establecimiento disciplinario militar de la base de San Pedro, al norte de Madrid.

Pero esta no es la primera vez que Segura está retenido, sino la tercera. Anteriormente fue recluido por poner de relieve la presunta corrupción que existe en el cuerpo militar en su novela “Un paso al frente” y que también se refleja en su blog, donde ya anunciaba que lo iban a encerrar el 15 de enero.

En marzo de 2012 y durante más de un año, Segura denunció ante los tribunales militares a todo el escalafón militar: primero a una soldado por deslealtad,  la segunda causa fue contra un suboficial que tenía una empresa de informática y subministraba este tipo de material a la unidad, finalmente, en otoño del 2013, acusó a su coronel y a su teniente coronel de irregularidades administrativas.  Todas las causas fueron archivadas, pero él prosiguió con su denuncia en la novela que luego le llevó a la cárcel.

Sin embargo en “Un paso al frente”, Segura va más allá. En la obra relata la relación entre un soldado, un oficial y un suboficial que primero se encuentran en un centro de instrucción y luego vuelven a coincidir en Afganistán.  El teniente asegura que en el relato cuenta situaciones reales que él ha visto o vivido. En la novela denuncia el sistema de otorgar los ascensos o la corrupción que existe en los altos mandos a la hora de encargar la compra de comida, combustible, equipo o armamento.

Y precisamente, en una extensa entrevista en el diario La Vanguardia, donde Segura desgrana toda la corrupción en el ejército, concluye que una de las primeras cosas que se tiene que cambiar es que exista la libertad de expresión en las Fuerzas Armadas. “Primeramente, la libertad de expresión y manifestación, porque nos han querido vender que esa eliminación de derechos para los miembros del Ejército era indispensables para mantener la disciplina, pero la realidad es que no”, argumenta.

La publicación de esta novela le costó dos meses de cárcel, después que un tribunal militar resolviera en su contra en julio. Durante su proceso, Segura denunció la falta de imparcialidad de su juicio: “Mis declaraciones han dolido porque son reales y es el propio Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, la figura más desprestigiada en el libro, el que va a juzgarme”.

Segura tiene varias causas pendientes y una vez a la semana debe de ir a fichar a un cuartel. En noviembre, en una de estas visitas obligatorias, el teniente fue detenido por sorpresa y sin previo aviso.  No le dieron ninguna explicación.

Pese todo este calvario, el teniente confesó en La Vanguardia: “Nunca me voy a arrepentir. Sé que a nivel personal me va a afectar, pero creo que era mi obligación contarlo y lo volvería a repetir con toda seguridad”.

¿Y en Francia?

Amnistía Internacional denuncia que después de los atentados, en tan solo una semana se detuvo a 69 personas por supuesta apología al terrorismo. AI manifiesta que estos arrestos “amenazan a la libertad de expresión”. Entre los detenidos hay un menor de 16 años que parodió la revista Charlie Hebdo.

Una de las portadas más polémicas de la publicación satírica fue en 2013 cuando hubo las manifestaciones en Egipto contra el golpe de Estado. Entonces, su portada fue un musulmán que aguantaba el Corán mientras unas balas atravesaban la escritura sagrada, impactaban sobre su cuerpo y acompañado con el mensaje: “El Corán es una  mierda, no detiene las balas”.

Después de los ataques en París, el 15 de enero, un joven de Nantes de 16 años publicó en su Facebook una portada en la que salía un dibujante de Charlie Hebdo al que le impactaban las balas, mientras aguantaba un ejemplar de la revista satírica con la portada del musulmán. El mensaje, muy parecido, pero con un cambio sustancial importante “Charlie Hebdo es una mierda, no detiene las balas”. En esta ocasión, Francia sí que vio delito y el adolescente fue detenido por apología del terrorismo.

Dieudonné

El humorista francés Dieudonné detenido, supuestamente, por hacer apología del terrorismo.

Otra de las personas arrestadas en Francia por este mismo delito fue el cómico francés Dieudonné. Tras los atentados el lema de los que apoyaban la revista fue “Je suis Charlie Hebdo” (Yo soy Charlie Hebdo). Entonces, el humorista escribió en su cuenta de Facebook “Je me sens Charlie Coulibaly” (Yo me siento Charlie Coulibaly), que es el apellido del hombre que atacó el supermercado judío, Amédy Coulibaly, cuyos padres son de  Mali.

Entonces bien, libertad de expresión ¿para qué y para quién?

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