Los que se manifiestan en el Congo también son Charlie

2012. Manifestantes cantando "Kabila go away"/ Flickr: Jelena Prtoric

2012. Manifestantes cantando “Kabila go away”/ Flickr: Jelena Prtoric

Los franceses se manifiestan por la democracia en París y se convierte en un acontecimiento internacional; los africanos salen a la calle en el Congo consiguiendo detener la deriva dictatorial de su actual presidente y no se entera casi nadie. Y es que ellos no son Charlie y la prensa española a menudo no difunde “noticias positivas” de África.

El pasado lunes 19 de enero, empezó en la República Democrática del Congo (RDC) una ola de protestas que duró 3 días y provocó la muerte de al menos 48 personas, según la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH).

Los manifestantes protestaron en contra de la ley electoral que podría retrasar las presidenciales y mantener en el poder a su actual presidente Joseph Kabila.

El jefe de Estado congolés ya ha cumplido dos mandatos de cinco años y, según la Constitución de la RDC, no puede presentarse de nuevo como candidato en noviembre de 2016 para optar a un tercer mandato. En 2014 se empezó a suscitar que Kabila quería cambiar la Constitución para perpetuarse en el poder y la sospecha se hizo palpable cuando el gobierno presentó una nueva ley electoral con un polémico artículo 8: se supeditaba la celebración de las elecciones a un nuevo censo nacional. Esta nueva ley conllevaría años de trabajo en un país como el Congo, con una insuficiente red de comunicaciones y con el último censo datado de 1984. De esta manera se retrasaría indefinidamente los comicios y prolongaría el mandato de Kabila.

El lunes 19 de enero y los dos días posteriores se paralizó la ciudad de Kinshasa. El gobierno reaccionó con violencia y hubo 48 muertos, casi todos por balas disparadas por el ejército y la policía contra las multitudes, según FIDH. El portavoz del gobierno lo desmiente y afirma que sólo hubo 15 muertos y fueron ladrones que aprovecharon los disturbios para saquear comercios. El acceso a Internet se cortó en Kinshasa y en otros puntos del país. Las protestas fueron convocadas a través de las redes sociales, donde han circulado denuncias y fotografías de brutalidad policial durante las protestas. Por ello, se sospecha que el corte del acceso a la red fue una medida del Ejecutivo para evitar la propagación de las manifestaciones. Y voilà otro delito contra la libertad de expresión.

Finalmente el Senado, que debía ratificar la nueva ley el viernes 23, eliminó el polémico artículo 8 y la Asamblea Nacional dio marcha atrás a la nueva ley. Esta decisión representa para la oposición en la República Democrática del Congo una victoria de la democracia después de que el pueblo sudara sangre en la calle.

En África hay países donde el ejecutivo ha cambiado constituciones para permanecer en el poder sine die: Uganda, Chad y Namibia son algunos de ellos, en otros como el Congo, sin embargo, la presión popular lo ha impedido como en Burkina Faso (año pasado), Benin, Nigeria, Malawi, Senegal y Zambia.

Durante los últimos años, la atención internacional hacia la República Democrática del Congo se había focalizado en los múltiples conflictos en el Este del país, sin hacer demasiado caso a la gran crisis política. Sería preciso esperar que a partir de ahora se preste atención a otros países donde sus presidentes quieren cambiar la Constitución para poder mantener su trono, como en Burundi o Ruanda. El pueblo africano también se manifiesta por sus libertades y la democracia, ellos también son Charlie y necesitan atención y propaganda.