Chad: vivir sin agua

3 niños mueren cada minuto a causa de la desnutrición y las infecciones derivadas de la calidad del agua. Cada año, la diarrea, la malaria y graves enfermedades cutáneas y respiratorias relacionadas con el agua causan la muerte de más de un millón y medio de niños menores de cinco años en todo el mundo.

 Achta Fadoul da de beber el agua del pozo a su hijo, en Midjiguir, a 23 kilómetros de Mangalmé, en el Chad. (Foto: Pablo Tosco, cortesía de Intermón Oxfam)


Achta Fadoul da de beber el agua del pozo a su hijo, en Midjiguir, a 23 kilómetros de Mangalmé, en el Chad. (Foto: Pablo Tosco, cortesía de Oxfam Intermón)

Un problema que afecta a muchas regiones, una de ellas el Chad. “El problema de agua en el Chad existe desde hace muchos años pero se está intensificando cada vez más debido a las ciclos climáticos cada vez más agresivos”, explica Belén de la Banda, periodista y parte del equipo de comunicación de Oxfam Intermón.

Oxfam Intermón lleva a cabo un proyecto en el Chad, en la región del Guera, en la zona de Mangalmé (a tres horas de Mongo). Des de 2010 se trabaja en esta zona en la construcción de un pozo, además de llevar a cabo un trabajo de saneamiento y seguridad alimentaria. Belen viajó hace unos meses a la región para documentar los proyectos integrales de agua y saneamiento.

El 65% de la población no tiene acceso a agua potable, y aún hay más población sin acceso a saneamiento, explica Belén. La combinación de ambos factores hace que se contamine el agua incluso en la época de lluvias, cuando es más abundante, añade.

mapa de la región de Guera

Mapa de la región de Guéra, Chad

Guéra es un área del Sahel, en Chad, estructuralmente vulnerable, sujeta a un sistema económico que combina la producción agrícola y la pequeña ganadería. Desde 2010, se enfrenta a una serie de crisis alimentarias relacionadas con las graves sequías del 2009 y 2011. El norte existen graves problemas de acceso al agua y de alta turbidez en sus fuentes de suministro (pozos abiertos y estanques). Hay una temporada de lluvias corta (no llega a tres meses) y una temporada seca muy larga. Lo que ocurre en los últimos años es que los patrones se están alterando, debido al cambio climático, y el clima resulta más extremo, explica Belén.

En la época de lluvias, la prioridad es conseguir comida, y no pueden dedicar horas a ir a buscar agua, por lo que consumen el agua sucia que tienen cerca: agua de cazos colocados en los tejados en los meses de lluvia, de pequeñas charcas o de pequeños estanques infectados por gusanos o por las propias heces de los animales y los habitantes del poblado. En la época seca no hay ni siquiera agua sucia cerca y sí deben caminar para irla a buscar. Una madre transporta dos garrafas de 25 litros cada una en un desplazamiento de hasta 2 horas, llevando muchas veces a su espalda a alguno de sus hijos pequeños. Una niña de 8 años realiza el mismo desplazamiento llevando 5 litros en cada garrafa. Cuando alguno de los miembros de la familia cae enfermo caminan de 2 a 3 días hasta el centro de salud, pero a veces es demasiado tarde para salvarle la vida, explica Oxfam Intermón en su informe.

Akkoe Moussa, echando agua en un cántaro de cerámica junto a otras personas. Tiene entre 45 y 50 años y vive en Madoul, cerca de Mangalmé. En este pueblo hay dos puntos de agua limpia, y sus habitantes trabajan para mantener la higiene comunitaria.  (Foto: Pablo Tosco, cortesía de Intermón Oxfam)

Akkoe Moussa, echando agua en un cántaro de cerámica junto a otras personas. Tiene entre 45 y 50 años y vive en Madoul, cerca de Mangalmé. En este pueblo hay dos puntos
de agua limpia, y sus habitantes trabajan para mantener la higiene comunitaria. (Foto: Pablo Tosco, cortesía de Oxfam Intermón)

Según la organización Food & Water Watch, el agua sucia mata a más niños que las guerras, la malaria, el sida y los accidentes de tráfico. Por este motivo des de organizaciones como Oxfam Intermón se realizan programas que reúnen todo lo necesario para que una población cambie no sólo sus infraestructuras (pozos y letrinas) sino también sus hábitos cotidianos en lo que a la higiene se refiere. Belén explica que de esta manera se consigue una mejora significativa en la salud de toda la población, y se previene la mortalidad infantil. En cada lugar se requiere un tipo de intervención adaptada a las necesidades concretas (hay pueblos que tienen pozos de hace 20 o 30 años que necesitan rehabilitación, o protección para que no los contaminen los animales, etc. La comunidad asume gran parte del trabajo y se hace una gran tarea de sensibilización, sesiones formativas i actividades participativas que permiten un cambio radical en los hábitos de higiene y salud de la población, para lograr no sólo el acceso al agua, sino un sistema de convivencia en torno a ella y al saneamiento, añade Belén. Sólo con lavarse las manos se puede crear una diferencia entra la vida y la muerte en el Chad.

Según la Organización Mundial de la Salud, el 80% de las enfermedades están directamente relacionadas con el agua contaminada. Situación que afecta a 748 millones de personas en todo el mundo. Oxfam Intermón intenta luchar contra este problema y ha intervenido ya en 35 poblaciones y facilitado el acceso al agua a más de 48.000 personas.