Soldados franceses investigados por violar a niños en República Centroafricana

Catorce soldados franceses son sospechosos de haber abusado sexualmente de menores en la República Centroafricana, en el marco de la operación Sangaris. El escándalo salió a la luz el pasado miércoles, 29 de abril, cuando el diario británico The Guardian, en posesión del documento preliminar elaborado por la ONU, informó de que uno de los empleados de la oficina de la organización en Ginebra, el sueco Anders Kompass, acababa de ser despedido por hacer llegar el informe a la justicia francesa. De hecho, en julio del 2014, el Ministerio de Defensa francés recibió una copia de este informe -titulado “Abusos sexuales de niños por fuerzas armadas internacionales”– de manos de Kompass. Anders Kompass era hasta ahora director de operaciones del Alto Comisionado para los Derechos Humanos. Kompass habría enviado el informe a los franceses antes que a la propia Oficina de Derechos Humanos de la ONU.

En este informe, de apenas seis páginas, se acusa a catorce militares franceses, miembros de la operación Sangaris, de haber abusado de diez menores, entre diciembre de 2013 y junio de 2014.

Campo de refugiados en Bangui, República Centrafricana

Aeropuerto de Bangui. /Flickr

La decena de niños, de entre 9 y 16 años, habría sufrido violaciones, felaciones o sodomía, por parte de soldados franceses, a cambio de dinero o de alimentos. Todo ocurrió en el aeropuerto de Bangui, que se convirtió en refugio durante las masacres entre cristianos y musulmanes y donde viven unos 100.000 centroafricanos desplazados de sus hogares. “Los niños dijeron que tenían hambre y que acudieron a los soldados en busca de comida”. La respuesta de estos fue: “Si haces esto, te daré de comer”.

El propio ministro galo de defensa, Jean-Yves Le Drian, afirmó haber tenido acceso al informe desde finales de julio de 2014. Desde entonces, las autoridades francesas habrían guardado silencio “para respetar el trabajo de investigación”. Una doble investigación, judicial y militar, que todavía, nueve meses después, no solo no añade ningún dato concreto sobre lo ocurrido, sino que no se ha tomado declaración a ninguno de los implicados. Además, y pese a la precisión de algunas declaraciones de las víctimas -que habrían proporcionado descripciones físicas concretas, incluyendo marcas y tatuajes-, solo se han identificado a 3 de los 14 soldados.

Aunque toda la atención mediática en torno a este asunto se ha centrado en Francia, según el informe, junto a estos 14 militares galos, otros cinco soldados extranjeros también habrían abusado de menores centroafricanos. De esos cinco, tres son de Chad y dos de Guinea Ecuatorial, ha precisado la co-directora de la ONG norteamericana Aids-Free World, Paula Donovan.

La República Centroafricana tomará acciones legales contra los soldados. “Se aplicará una acción legal. Se trata de actos muy graves”, ha recalcado el ministro Aristide Sokambi, insistiendo en que su país no se dirige a Francia, sino a soldados individuales.

La cruda realidad es que este no es un caso aislado. Las Naciones Unidas han afrontado, en el pasado, varios escándalos relacionados con pedofilia en República Democrática del Congo (RDC), Kosovo y Bosnia; y también acusaciones de acoso sexual por parte de sus tropas en Haití, Burundi y Liberia.