125 años de silla eléctrica

Silla elétrcica

Una imagen de la silla eléctrica en un centro penitenciario de Florida / 20 Minutos

Esta semana ha tenido lugar un trágico aniversario, de esos que más vale olvidar: el 6 de agosto de 1890 se utilizó por primera vez la silla eléctrica. En ese entonces, se consideró que era una forma más humana de matar que la horca.

La primera víctima de la silla eléctrica fue William Kemmer que el 29 de marzo asesinó y descuartizó a su amante Tillie Ziegler con una hacha, según relata el estadounidense Centro de Información de la Pena de Muerte.

Desde ese entonces, han pasado por la silla eléctrica 4.439 personas, la gran mayoria hombres: 4.408 frente a las 27 mujeres. La primera mujer a la que se le aplicó este método de matar fue Martha Place, de Nueva Jersey, quien asesinó a su hijastra Ida Place el 20 de marzo de 1899 y el 8 de abril de ese mismo año fue ejecutada. A los 23 años, Martha fue golpeada por un trineo y su hermano siempre alegó que, desde entonces, tenia la mente inestable.

Por otro lado, el 53% de las personas electrocutadas en la silla fueron de origen afrodescendiente, el 41% blancos y el resto de otras comunidades como hispanos, asiáticos o nativos.

Otro de los trágicos récords de la silla eléctrica es que en ella se sentó el ejecutado más joven de la historia de Estados Unidos: el chico afrodescendiente George Junius Stinney Jr, de solo catorce años. Stinney fue condenado por la muerte de dos niñas blancas Betty June Binnicjer, de 11 años, y Mari Emma Thames, de 8, en el Condado de Clarendon, Carolina del Sur, que tuvo lugar el 24 de marzo de 1944. Justo un mes después, el 24 de abril, un jurado formado en su totalidad por hombres blancos tras tan solo diez minutos de deliberación decidieron que Stinney tenía que ser ejecutado.

El caso de Stinney ha sido controvertido, ya que más tarde se descubrió que la viga con la que se mataron a la chicas pesaba unos veinte kilos, por lo que se decretó que el joven sentenciado era incapaz no solo de levantar la viga, sino también de utilizarla para golpear a las niñas. El 17 de diciembre de 2014, la juez de Carolina del Sur, Carmen Tevis Mullen, decretó que Stinney no tuvo un juicio justo.

El Estado donde más se ha aplicado este tipo de pena es el de Nueva York, con 695 ejecuciones con este sistema. Este Estado abolió la pena capital en 2007. Además, también destacan el número de ejecuciones con silla eléctrica en los Estados de Georgia (440) y Texas (361).

En la silla eléctrica cada detalle está pensado. Entre el casco con el que se aplica el electrodo y la cabeza del sentenciado hay una pequeña esponja húmeda para facilitar la conducción de la electricidad. Además, al final de la columna se adhiere otra correa por donde se aplica un segundo electrodo. La silla es de madera porque resiste las altas temperaturas y no es conductora de la electricidad.

Este método se empezó a dejar de utilizar a partir del 1977 cuando se introdujo la inyección letal, que en ese entonces se consideró más humana. De los 27 Estados que han utilizado este tipo de pena de muerte, actualmente, solo siete la siguen utilizando como alternativa y si el preso la pide explicitamente, en caso contrario, se utiliza la inyección letal. Concretamente, estos Estados son: Alabama, Arkansas, Florida, Kentucky, Oklahoma, Carolina del Sud y Virginia, que es el Estado que ha aplicado más recientemente esta fórmula de matar, ya que ejecutó en 2013 a Robert Gleason por esta vía.

Y más allá de la silla eléctrica, Estados Unidos, junto a Japón, es el único país occidental que aún tiene la pena de muerte. De los 50 Estados que conforman este país, 32 aplican la pena capital. El último en de salir de la lista negra fue Nebraska, que a finales de mayó se convirtió en el primer Estado republicano en abolir la pena de muerte.

En 2014 se aplicó la pena máxima a 35 personas en Estados Unidos, lo que le convierte en el cuarto país con más ejecuciones por detrás de Irán (289), Arabia Saudí (más de 90), Irak (más de 61), según datos de Amnistía Internacional. Además, el año pasado 72 personas fueron condenadas a pena de muerte en ese país.