¿Qué acarrea a los nigerinos que Francia esté iluminada?

central nuclear en Francia

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En Francia funcionan 19 centrales nucleares con un total de 58 reactores nucleares, que le proporcionan las tres cuartas partes de la electricidad que consume. Lo que coloca al país en el segundo lugar mundial, detrás de Estados Unidos, por cantidad de energía nuclear y primera por densidad de población. Después de la crisis del petróleo de 1973, el gobierno francés tomó la decisión de ampliar rápidamente la capacidad de producción de energía nuclear.

En los últimos años Francia ha encabezado intervenciones militares en Libia, Mali y República Centroafricana. La relación del país galo con el África Subsahariana se remonta al tiempo colonial, tiene grandes intereses económicos y estratégicos en esta zona. Y Níger no es una excepción. Desde las minas de uranio nigerinas, Francia consigue la materia prima para el funcionamiento de sus centrales nucleares. El uranio de Níger representa el 30 y el 40 % de las importaciones de Francia.

Mina de uranio - Níger

Mina de uranio a cielo abierto en Arlit. /Wikipedia

En el oeste de Níger, donde habitan tribus tuareg, la empresa francesa Areva -de capital mayoritariamente estatal- extrae el uranio. Los tuaregs, hartos de que los gobiernos nigerinos y francés se lucraran gracias a este recurso natural y del que apenas obtenían beneficio, formaron el grupo rebelde Movimiento por la Justicia de Níger (MNJ), que empezó a luchar por tener mayor participación en las ganancias de la explotación del uranio de las tierras donde vivían, y para que se adoptaran medidas a fin de evitar el deterioro medioambiental producido por las extracciones. Y es que la explotación del uranio se ha hecho sin consultar a la población local; expropiándoles tierras; acarrea a las cerca de 80.000 personas que viven en las zonas mineras cáncer o afecciones respiratorias entre otras enfermedades; y la diseminación de residuos radioactivos contamina el agua el aire y el suelo.

En Níger la empresa Areva ha extraído desde 1968 más de 100.000 toneladas de uranio. En el quinto país productor mundial de uranio, cuya extensión es el doble de la superficie de España, habitan 17 millones de habitantes. Su esperanza de vida no supera los 54 años. En torno a un 75% de los nigerinos, según el Banco Mundial, viven con menos de dos dólares al día. Una de las grandes paradojas es que cerca del 90% de los nigerinos no tiene acceso a la electricidad.

Además, el 80% de la población depende de la agricultura y la ganadería; las recurrentes sequías que asolan al país y los efectos del cambio climático repercuten en la degradación de los ecosistemas por lo que se agrava la situación de la población. Según UNICEF 400.000 niños nigerinos se ven afectados por desnutrición severa. Níger está en el puesto 187 del Índice de Desarrollo Humano, uno de los últimos del ranking, lo que le convierte en uno de los países más pobres del mundo.