Cambio climático, osos polares y otras consecuencias

Osos polares

Una osa junto sus oseznos / 20 Minutos

Cinco osos polares asedian una estación de científicos y los investigadores se ven imposibilitados de salir del lugar. Este podría ser el inicio de una película de ciencia ficción, pero no es así. Esto es la realidad. Desde hace más de una semana, un equipo de científicos se encuentran sitiados por una manada de cinco osos polares y no pueden salir de la estación climática de Vaygach, una isla en el Ártico al norte de Rusia.

Hasta ahora, los osos polares tan solo habitaban una parte del Ártico que va desde Murmansk al oeste a Chukotak al este, pero el deshielo está produciendo que su hábitat natural esté desapareciendo y, por este motivo, estos animales se están adentrando en nuevas zonas en busca de alimentos, explica la BBC

Así es como han llegado a esta isla rusa, donde hacen guarda de día y de noche. Los cinco osos polares están hambrientos y han visto en los dos meteorólogos y en el ingeniero una fuente de alimento. Este equipo de científicos, no tiene armas para defenderse y, de momento, se han encerrada dentro de la estación a la espera que un equipo especializado ruso que espante a los animales y a los salve, tal como prometió el gobierno de Moscú.

“Los osos duermen cerca de la estación y se les ha visto peleando fuera del edificio los unos con los otros en estos últimos días”, explicó a la cadena estadounidense CNN Viktor Nikiforov, el jefe de la división de Osos Polares de la ONG Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, en sus siglas en inglés)

Pero más allá de esta historia que a cada cual le puede parecer más o menos anecdótica, tras de ella se esconde una realidad, el deshielo está produciendo estragos en la fauna del Ártico. Precisamente esta misma semana, WWF publicó en su Facebook una fotografía de la reportera alemana Kerstin Langenberger, que muestra una osa polar en los huesos, hambrienta, deambulando por el Ártico.

Imagen de la campaña en Facebook de WWF con una osa polar con desnutrición / Facebook WWF

Imagen de la campaña en Facebook de WWF con una osa polar con desnutrición / Facebook WWF

“Esta imagen desoladora de la fotógrafa alemana Kerstin Langenberger muestra la crudeza de los efectos del cambio climático sobre las especies. Y el oso polar es una de las más vulnerables: el calentamiento sin precedentes del Ártico está provocando la desaparición de la superficie helada donde caza esta emblemática especie. Sin hielo no hay alimento, solo hay hambre y muerte por inanición”, destaca WWF en esta red social.

Además, anima a firmar la petición “Niungradomás” para que los gobiernos apuesten por utilizar las energías renovables y, de este modo, combatir el cambio climático. Según pone de relieve, WWF desde los años 70 se ha incrementado 4 grados la temperatura en el el Ártico, lo que ha producido que se haya reducido un 14%  su masa de hielo afectando a toda la fauna y flora de esta región. Además, esto produce que se incremente el nivel del mar.

Por eso, de cara a la Cumbre de Cambio Climático que reunirá a países de todo el mundo el próximo 30 de noviembre en París, WWF ha planteado una lista de las acciones que cree que deben hacer los gobiernos de cada país. En este contexto, ve imprescindible que los Estados tomen medidas para que en 2020 el 25% del consumo mundial energético proceda de fuentes renovables y para el 2050 el 100%. También defiende que se debe crear un Fondo Verde del Clima que sea de un mínimo de 100.000 millones de dólares a partir del 2020.

Por otro lado, argumentan que los países menos desarrollados, pese ser los que menos han contribuido al cambio climático, son los que están padeciendo sus principales escollos. Por ello, pide que se les transfiera recursos con la finalidad de que puedan adaptarse a los impactos que sufren.

Precisamente, esto se resalta en el Indice de Riego Climático Global del Think tank Germanwach, que pone de relieve que entre 1994 y 2013, los diez países más afectados por el cambio climático fueron, por de más a menos: Honduras, Myanmar, Haití, Nicaragua, Filipinas, Bangladesh, Vietnam, República Dominicana, Guatemala y Pakistán. En esta mismo período, más de 530.000 personas murieron como consecuencia de unos 15.000 eventos meteorológicos extremos.

Pero el informe va más allá, y resalta que “el riesgo que ocurran eventos meteorológicos extremos aumentará aún más con la subida de las temperaturas globales. Esos riesgos están distribuidos de forma desigual – una tendencia que probablemente continuará”.

Pero la realidad es que si bien el cambio climático ya está empezando a afectar algunas especies o países más que a otros,  la realidad es que si no se para a tiempo, sus tenaces consecuencias las notaremos todos.