Una bala por día, bienvenidos a América

El pasado jueves 10 personas murieron en un tiroteo masivo en Oregón, Estados Unidos. Obama reiteró lo que ya había dicho anteriormente: ese tipo de violencia no ocurre en otros países desarrollados, solo en EE.UU.

Y así es, cuando se trata de tiroteos masivos, Estados Unidos es trágicamente el rey: hay más tiroteos públicos masivos en Estados Unidos que en cualquier otro país del mundo.

Este ya es el tercero de este año después del tiroteo en el teatro Lafayette de Los Ángeles y la iglesia en Charleston. En lo que va de 2015, se han producido alrededor de 300 ataques en ese país, es decir un tiroteo por día.

Entre 1966 y 2012, 90 tiroteos masivos tuvieron lugar en Estados Unidos. Entendemos tiroteos masivos como aquellos en los que hay cuatro o más víctimas y no incluyen asesinatos de pandillas o asesinatos que involucran a múltiples miembros de una familia; estos son tiroteos como los que tuvieron lugar en el cine de Aurora, Colorado, en el 2012, y en la Escuela Primaria de Sandy Hook en Connecticut, ese mismo año.

Estados Unidos, que supone el 5% de la población mundial, tiene el 35-50 % de todas las armas en el mundo. Se calcula que hay entre 270 y 310 millones de armas de fuego en circulación. Dado que la población estadounidense es de 318,9 millones, se traduce en un arma de fuego por cada estadounidense. Sin embargo, solo una pequeña parte de la población admite poseer una, según el Centro de Investigación Pew.

Desde 1997, ha habido aproximadamente 540.000 muertes por armas de fuego en Estados Unidos. Una cifra superior a los estadounidenses fallecidos en la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial juntas. Lo que me sorprenda a mí es que estas estadísticas no nos pongan a todos los pelos de punta.

Algunos datos más: (gráficos The Washington Post)

Washington Post graphics

Washington Post graphics

imFrs

Estos números lo que demuestran es que se necesitan leyes de armas más restrictivas. Como buen ejemplo, podemos citar a Australia. El país enfrentó cuatro tiroteos masivos entre 1987 y 1996. Después de esos incidentes, la opinión pública se opuso a la posesión de armas y el parlamento aprobó leyes más estrictas. Australia no ha experimentado otro tiroteo masivo desde entonces.

Ya va siendo hora que los políticos norteamericanos reconozcan que es demasiado fácil conseguir armas en este país, The Guardian publicó esta semana un artículo dónde un periodista explicaba como había necesitado solo una llamada de teléfono para conseguir un rifle ilegal. Y es que en Estados Unidos todo el mundo tiene un arma.

En la primera casa que estuve cuando llegué a Nueva York, no recuerdo cual era el tema de conversación pero de repente el dueño del apartamento sacó su pistola del cajón de la mesita de noche, bromeando y jurándome que no estaba cargada. Pero a mí ya me asustó. Tener una pistola cargada o no en la mesita de noche me parece innecesario y peligroso. Bienvenidos a América.