Tres millones de niños sin escolarizar por el conflicto sirio

Siria niños educación

Hamada, cinco años, en un establecimiento de refugiados cerca de la frontera siria. Jonathan Hyams / Save the Children.

Desde que comenzó el conflicto en Siria, hace ya más de cuatro años, más de 10.000 niños han muerto y 5,6 millones necesitan ayuda humanitaria urgente. Además de tener que luchar con el dolor de vivir en sus entrañas una guerra que no han buscado, más de 3 millones de niños siguen sin poder ir a la escuela, no tienen ningún tipo de escolarización; bien porque están en zona de conflicto, huyendo del país o porque las escuelas han cerrado o han sido bombardeadas. Antes de que empezara la guerra la tasa de escolarización era casi del 100% y Siria destinaba casi el 5% de su producto interior bruto a la educación, además la tasa de alfabetización era del 90%.

Más de dos millones de niños han huido del horror del conflicto y viven en campos de refugiados en los países vecinos. Un informe elaborado por Unicef y Save the Children denunciaba cómo la guerra había puesto a trabajar a los años del 75% de los hogares sirios y a casi la mitad de los niños en campos de refugiados en Jordania, mientras que en Líbano trabajaban incluso niños de 6 años. El informe muestra que cada vez son más los niños que trabajan en condiciones peligrosas, lo que podría provocarles daños graves en su salud y bienestar. Además, los niños que trabajan son más propensos a abandonar la escuela, lo que se suma al temor de una “generación perdida” de niños sirios.

“Para los más pequeños esta crisis ha sido su realidad desde que nacieron. Para los adolescentes entrando a sus años de formación, la violencia no solamente ha marcado su pasado, sino que está definiendo su futuro”, dijo Anthony Lake, director ejecutivo de Unicef. Y es que al menos una generación de niños crecerá con graves carencias sanitarias, educativas y emocionales provocadas por este conflicto.

Entre enero y julio de 2015, un total de 133.000 niños ha pedido asilo en la Unión Europea, según los últimos datos del Eurostat. Uno de cada cuatro demandantes de asilo es un niño. Miles de niños refugiados e inmigrantes cruzan las fronteras europeas para escapar de la violencia del conflicto y de la persecución y las privaciones a las que estaban sometidos en sus países de origen.

Las escuelas son uno de los lugares más peligrosos en Siria a causa de los continuos ataques y de los daños provocados por los combates. Casi un cuarto de las escuelas han resultado dañadas, destruidas, militarizadas o utilizadas como refugios desde que empezó el conflicto.

Según David del Campo, director de Cooperación y Acción Humanitaria de Save the Children, la reconstrucción del sistema educativo sirio tendría un coste de 3,2 millones de dólares. La falta de escolarización no ocupa portadas de periódicos ni abre los telediarios, éstos se centran en mostrar las imágenes impactantes del conflicto; pero sin duda alguna, el costo y las secuelas que dejan en la educación las guerras no son despreciables. Los conflictos armados no sólo destruyen la infraestructura del sistema escolar, sino que también acaban con las ambiciones de los niños que los sufren.