¿Quién arma al Estado Islámico?

Combatientes del EI en agosto del 2014 durante su entrada a la ciudad iraquí de Tikrit, donde nació Sadam Hussein / EFE

Combatientes del EI en agosto del 2014 durante su entrada a la ciudad iraquí de Tikrit, donde nació Sadam Hussein / EFE

“Podemos acabar con la violencia armada”, este es el lema de un vídeo en que han participado diversas estrellas de Hollywood como Jennifer Aniston, Sofia Vergara, Kevin Bacon, Michel J.Fox o Julianne Moore. Este vídeo salió hoy a la luz tres días antes del tercer aniversario de la masacre en la escuela primaria Sandy Hook, Newton, donde un joven de 20 años asesinó a 22 niños y 6 mujeres, entre ellas su madre.

Con este mensaje se quiere concienciar a los estadounidenses que una sociedad armada contribuye a que haya más matanzas. Y en el vídeo, nada más ni nada menos, también participa la máxima autoridad estadounidense, el presidente Barack Obama. Pero parece que lo que predica el residente de la Casa Blanca para su país, no lo cumple más allá de sus fronteras. Y es que un reciente y demoledor informe de Amnistía Internacional pone de relieve que Washington es uno de los principales culpables de que el Estado Islámico se haya armado.

Para elaborar el informe, esta organización se ha basado con miles de vídeos e imágenes del grupo yihadista con las que “se cataloga el surtido de armas, municiones y demás material militar que se ha observado en posesión del Estado Islámico, describiendo sus probables cadenas de custodia”. Con esto, ha podido constatar que más de una treintena de países son los responsables que ahora los yihadistas tengan en su poder un peligroso aresnal y todo ello gracias a un comercio irresponsable de armamento con las autoridades iraquíes.

La principal conclusión a la que ha llegado esta ONG es que la mayor parte del armamento de EI procede del inventario del ejército iraquí acumulado durante 50 años a las que el grupo islamista ha tenido acceso a través del saqueo, captura e incluso comercio ilícito. EI también ha obtenido parte del aresnal con la captura o compra tanto del equipo militar del gobierno sirio como armas que han suministrado a los rebeldes opositores Turquía, los países del Golfo y el mismo Estados Unidos.

“Los combatientes del Estado Islámico actualmente cuentan con grandes existencias de rifles, principalmente variantes del AK, pero también del M16 del ejército estadounidense, el CQ chino, el alemán Heckler & Koch G3 y el Belga FN Herstal FAL. Los expertos también han observado en el arsenal del Estado Islámico: Fusiles para francotirador Steyr (Austria) y SVD de Dragunov (Rusia); ametralladoras rusas, chinas, iraquíes y belgas; misiles antitanque de la ex Unión Soviética o la ex Yugoslavia, y sistemas de artillería rusos, chinos, iraníes y estadounidenses”; destaca este informe.

Además, EI también tiene en su poder material mucho más sofisticado como pueden ser antitanque guiados (sistemas rusos Kornet y Metis, HJ-8 chinos y misiles europeos MILAN y HOT), así como misiles tierra-aire (FN-6 MANPADS chinos).

¿Pero cómo han llegado estas armas a Irak?

Este arsenal procede de la venta de armas de múltiples estados y en diferentes momentos al gobierno de Bagdad. Por ejemplo, en las décadas de los setenta y de los ochenta, cuando Irán e Irak estaban en guerra, 34 países, entre ellos Rusia, Francia o China, transfirieron armamento al país presidido por Sadam Hussein.

Más allá del suministro de armas, también ha habido una mala gestión de ellas. Así pues, tras la invasión de Irak (2003) por parte de Estados Unidos, las fuerzas de este país disolvieron el ejército iraquí, compuesto por unas 400.000 personas. Sin embargo, no controló el desarme de los fuerzas iraquíes, por lo que muchos de estos soldados se quedaron y ocultaron parte del armamento.

“Además, la población civil y los grupos armados iraquíes que surgieron después de la invasión estadounidense saquearon los depósitos de armas del ejército y la policía iraquíes, mientras las fuerzas de la coalición luchaban para mantener el control real de los arsenales militares”, apunta esta organización en el informe.

La llegada de los estadounidenses tampoco paró el suministro de armamento a Irak. Entre 2003 y 2007, tanto Estados Unidos como otros miembros de la coalición surtieron con más de un millón de armas de infantería y pistolas, así como millones de municiones “a pesar de tratarse de un ejército mal estructurado y corrupto e indisciplinado. Cientos de miles de estas armas desaparecieron y aún no se sabe de ellas”. A raíz de esto, dice Amnistía, apareció un importante mercado negro de armas. En los últimos diez años, no solo Estados Unidos y sus aliados, sino también otros países como China han facilitado miles de armas pequeñas y municiones a las “frágiles” fuerzas iraquíes.

El avance del EI por la región ha hecho que estas armas acaben en sus manos. “En 2014, el Estado Islámico capturó varias bases militares clave en Irak, saqueó sus arsenales desprotegidos y puso a circular otra gran cantidad de armas por toda la región, con el consiguiente agravamiento del conflicto”, enfatiza la ONG.

Para Amnistía uno de los principales culpables de esta situación es la mala actuación de Estados Unidos quien lidera la coalición internacional que está presente en este país. “No actuaron con determinación para evitar abusos contra los derechos humanos, controlar los arsenales, desarmar a los soldados iraquíes al disolver las fuerzas armadas y evitar que los excedentes y las importaciones de armas llegaran a manos de milicias que funcionaban como escuadrones de la muerte o insurgentes”, considera Amnistía.

“Irak se ha convertido en un caso emblemático de los graves peligros que suponen la acumulación y proliferación de armas y el comercio irresponsable de armas y municiones”, concluye el trágico informe.

Y mientras cada día Oriente Medio es más inseguro por la venta de armas de Washington a Bagdad, Obama pide que su país se desarme. En Estados Unidos, cada dos semanas hay una matanza masiva, según el diario estadounidense Usa Today. Y una de las medidas frustradas de Obama es aprobar una ley que regularice la venta de armas en su país, pero se ha encontrado el muro infranqueable de un lobby muy poderoso: la Asociación Nacional del Rifle.

“Cuando estamos juntos, los americanos hacemos todo”, dice Obama en el vídeo. No se si este todo, también incluye armar Irak y al Estado Islámico.