India: violación impune

Dos mujeres protestan contra la violación en grupo en Nueva Delhi / FLICKR

Dos mujeres protestan contra la violación en grupo en Nueva Delhi / Rames Lalwani – FLICKR

Ser hombre y vivir en India es un privilegio. Da igual la casta a la que pertenezca, su nivel económico, su religión o el color de su piel. Da igual, incluso, si es un violador, porque abunda el discurso de que las víctimas “sólo son mujeres”. Hace menos de una semana, el país asiático recibió la impactante noticia de la liberación de uno de los seis violadores, quien por aquel entonces era menor de edad, que acabaron con la vida de la estudiante Jyoti Singh en un autobús en Nueva Delhi en 2012. Fue una violación colectiva, de las que abundan en India, y la joven, que tenía 23 años, murió días después por las lesiones que le causaron. El crimen fue tan brutal que la realizadora británica Leslee Udwin decidió realizar un documental sobre el caso para la BBC.

Singh había ido al cine con un amigo y ambos subieron a un autobús para irse a casa, sobre las 8 y media de la tarde. Dentro estaban los seis violadores quienes, después de pegarle una paliza al chico, violaron a la joven sin que nadie, ni siquiera el conductor del autobús, hiciera nada por evitarlo. Entre las justificaciones que los criminales dieron después del ataque, fue muy repetida la que apuntaba a que la joven no debía estar en la calle a esas horas. En definitiva, insistían en que ella se lo había buscado. A Udwin le sorprendió enormemente la total falta de arrepentimiento de los violadores a los que entrevistó, así como la visión de “normalidad” del caso que tenían muchos de los participantes en el documental. Ahora, uno de los criminales es libre, libre para repetir, si lo desea, el crimen que cometió con nuevas víctimas.

Casualidad o no, dos días después de la liberación del violador, en medio de una oleada de protestas sociales, India anunció una reforma de la ley del menor, que castigará a los menores que hayan cumplido los 16 años con las mismas penas que a un adulto. Por supuesto, la ley no es retroactiva, por lo que el violador liberado no se verá perjudicado por la reforma. Sin embargo, son muchos quienes aseguran que en India el problema no es la falta de leyes contra la violación, sino la ausencia de cumplimiento de las mismas. Lo que, en otras palabras, se conoce como una impunidad en toda regla que en muchas ocasiones hace que la ley se quede en papel mojado.

¿Es la reforma de la ley del menor una forma de acallar las protestas contra la liberación de uno de los participantes en la violación más polémica de los últimos años en India? El tiempo lo dirá. El problema, no obstante, va mucho más allá, porque está arraigado en una sociedad marcadamente patriarcal que no parece solucionarse a base de leyes, sino mediante el respeto y la educación en valores de igualdad. Y conseguir erradicar de la mente y del lenguaje que las mujeres “sólo” sean mujeres.