Para este 2016, que vuelvan a casa

José Manuel López, Antonio Pampliega y Ángel Sastre / Agencias y Twitter.

José Manuel López, Antonio Pampliega y Ángel Sastre / Agencias y Twitter.

La imagen del día hoy en España será la cara de un niño lleno de ilusión que abre un regalo. Hoy termina en España las vacaciones navideñas y desde el pasado 25 de diciembre hemos compartido buenos momentos y sonreído con nuestras familias. También, muchos de nosotros, hemos terminado el año brindando con nuestros amigos y hoy nos comeremos los últimos turrones de Navidad mientras descubrimos algún obsequio.

Hoy hay tres ciudadanos españoles que no lo podrán hacer, tampoco estuvieron en Nochebuena en sus casa, ni en Navidad ni celebraron el fin de año con sus amigos. Se trata de los reporteros Antonio Pampliega, Ángel Sastre y el fotógrafo José Manuel López, que el pasado 12 de julio fueron secuestrados en Siria y, desde entonces, se desconoce su paradero.

Ese día, entraron en la ciudad de Alepo junto a su intérprete Osama, un joven sirio Muhannad Tutunji y otro civil. Lo hicieron junto la brigada rebelde Ahrar al-Shams, que combate el gobierno. En ese entonces, por eso, la fuerza más fuerte en esa ciudad era el Frente al-Nusra, la filial de Al-Qaeda en Siria.

“Según muchos testigos, Osama entró en un barrio de Alepo por la tarde acompañado por los periodistas españoles hacia las 10 de la noche del lunes 13 de este mes y todo el equipo se fue hacia el barrio de Maadi, donde fueron secuestrados. La transferencia se hizo en ese distrito, en una furgoneta de color blanco tipo Sony Rey y un grupo de hombres salieron enmascarados con uniformes de pakistaníes que habían llegado en un automóvil Honda modelo 2004 de color plata. Dentro del coche estaban los españoles con el equipo que les acompañaba, además de 5.000 dólares y un rifle kalashnikov, un walkie-talkie y una granada”, indicaba en ese entonces el diario sirio citado por El Confidencial.

Seis largos meses y sin noticias de ellos, de su paradero y esperando para el bien de nuestro periodismo que vuelvan pronto a casa.

Un total 110 periodistas asesinados en 2015

Lamentablemente, en las guerras, los periodistas son una de las primeras víctimas que se quiere silenciar. En este 2015, según el informe anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF) han sido asesinados 110 periodistas “debido a su labor o que perdieron en la vida en circunstancias sospechosas”. En los últimos 10 años, de 2005 al 2015, han sido asesinados un total de 787 periodistas.

Concretamente, en 2015, 18 de periodistas fueron asesinados mientras desempeñaban su profesión, otros 47 fueron víctimas debido a que eran periodistas, mientras que los otros 43 fueron asesinados, pero no se ha hallado el motivo determinado. En este sentido, el 67 de los casos, es decir, en un 60%, “la organización puede afirmar de manera oficial que los periodistas fueron asesinados debido a su profesión o mientras la ejercían”.

A estas cifras se le tienen que sumar los asesinatos de 27 periodistas ciudadanos y 7 colaboradores de medios de comunicación.

El país más mortífero para periodistas ha sido Irak (11 víctimas), Siria (10), Francia (8), Sudán del Sur (7), México (8), Filipinas (7) y Honduras (7). Mientras que prácticamente todos los países están en conflicto, el caso de Francia se debe directamente al atentado en la revista satírica Charlie Hebdo, que por cierto, mañana cumple un año de este trágico suceso.

Por otro lado, el informe también detalla que este 2015 se han secuestrado 54 periodistas, 23 de ellos en Siria, 13 en Yemen, 10 en Irak y 5 en Libia. Por otro lado, las autoridades han encarcelado 153 periodistas. De estos, la gran mayoría en China (23) y Egipto (22), además de Irán (18), Eritrea (15), Turquía (9) y el resto del mundo (66).

Los puntos más calientes

El informe destaca que la zona más peligrosa para ejercer la profesión es Alepo. Sí ahí donde desaparecieron nuestros compañeros españoles.”En Alepo (noroeste de Siria), los periodistas están atrapados entre fuegos cruzados Entre las fuerzas sirias de Bachar al-Assad, los grupos radicales o kurdos, y los bombardeos de la coalición, la ciudad de Alepo es un campo minado para los periodistas profesionales y los periodistas-ciudadanos en Siria. Acorralados por las diferentes partes en conflicto desde 2011, estos corren el riesgo de terminar siendo víctimas colaterales del conflicto, de ser secuestrados por un grupo armado (Daesh, Front Al-Nusra, Ejército Libre Sirio) e incluso de ser encarcelados por el régimen”, detalla el informe.

El otro punto más caliente es la ciudad iraquí de Mosul, que desde junio del 2014 se encuentra bajo el control del Estado Islámico o Daesh. RSF la califica como un “agujero negro de la información” porque en tan solo 18 meses, aquí se han secuestrado 48 periodistas o periodistas-ciudadanos y se han ejecutado 13.

En Yemen, sumergido en un conflicto desde septiembre de 2014 entre milicias chíies, el gobierno y una colación internacional liderada por Arabia Saudí, ha dejado en este 2015 seis periodistas muertos violentamente y tres colaboradores con medios de comunicación. En la India han sido asesinados nueve periodistas que investigaban la relación entre el crimen organizado y la clase política. Por último, México donde han matado ocho periodistas, lo que le convierte en el más peligroso de América Latina. Las drogas o los altos índices de violencia, que no exista ningún lugar seguro en este país.

Para este 2016, esperamos que Antonio Pampliega, Ángel Sastre y el fotógrafo José Manuel López vuelvan a sus casas pronto, junto al resto de periodistas secuestrados o encarcelados en el resto del mundo. Y que ellos, igual que nosotros, puedan volver a compartir su sonrisa con sus familias y amigos. Y, sobre todo, deseamos poder volver a leer o ver los vídeos y trabajos de Antonio, Ángel y José Manuel.