Muro de la vergüenza en Perú

Cuando uno piensa en muros de la vergüenza, le viene a la cabeza el de Palestina o incluso el de Berlín. En Lima, Perú, hay otro de estos muros que dan mucha vergüenza y en este caso clasista: divide ricos y pobres.

La urbanización Las Casuarinas, que se creó en los años cincuenta, se encuentra situada en el cerro de San Francisco. Aquí una casa puede llegar a costar unos 5 millones de dólares (4,6 millones de euros).

En el otro lado, el panorama es desolador, se levanta una aglomeración de chabolas desordenadas sin ningún tipo de planificación ni permiso. Son los barrios de los invasores, gente sin recursos económicos que como pueden construyen un techo donde dormir en mitad del cerro donde, obviamente, no hay ni calles asfaltadas, ni luz, ni agua potable ni tan siquiera aseos.

“En el otro lado son Las Casuarinas y aquí casa de ruinas”, dice irónicamente una pobladora de la zona más pobre, en una televisión local del Perú.

En Vista Hermosa y Pamplona Alta, los distritos de los invasores, una casa puede costar alrededor de unos 300 dólares (276 euros) y, normalmente, la construyen sus propios moradores con madera y plástico.

El muro es una mole de cemento coronado por una alambrada con púas que mide alrededor de tres metros de altura. Se empezó a construir en los ochenta y hace tres años se terminó su último tramo.

¿Por qué se construye el muro?

La gente de Las Casuarinas lo tiene claro. Es por una cuestión de seguridad y para evitar que los invasores lleguen a su zona. La ONG Ciudad Nuestra asegura que el barrio de Miraflores, en el distrito de Pamplona Alta, es el segundo más inseguro de Lima, según recoge BBC Mundo.

Sin embargo, desde el otro lado creen que se trata de una medida totalmente discriminatoria e injustificada. También argumentan que ellos no cruzaban a Las Casuarinas

“Que teníamos que salir, que sé ve feo (…), que no puede estar una choza a su lado, que abajo se ve horrible”, dice enfadada una pobladora del barrio invasor, que eso es lo que opinan los del otro lado de la pared.

Parece que la gente de Las Casuarinas quieren vivir en su burbuja de lujo, sin que la pobreza les incomode. Para ello, han encontrado la perfecta solución, un muro que les tape la vista que les molesta.