Argentinas asesinadas en Ecuador: familiares desconfían de las detenciones

Las jóvenes desaparecieron a fines de la semana pasada, aparecieron muertas el domingo; el lunes el ministro del Interior ya tenía dos detenidos y una confesión. Las familias sospechan que son chivos expiatorios.

María José Coni y María Menegazzo. Fuente: Instagram

María Menegazzo y María José Coni. Fuente: Instagram

Marina y María José eran amigas desde hace mucho tiempo. Las dos vivían en Mendoza, una ciudad pegada a la Cordillera Argentina.

Con 21 y 22 años, tenían los sueños y aspiraciones de cualquier joven. Estudiaban para recibirse, iban a una fundación de ayuda para los sin techo, se divertían con amigos y tenían un enorme deseo de explorar el mundo.

Decidieron ir hacer un viaje por Latinoamérica, sin saber que tendría un desenlace terrible. Desaparecieron en la localidad costera de Montañita, en Ecuador. Sus cuerpos fueron encontrados en una zona cercana, golpeados, cortados y en bolsas.

“El jueves fuimos alertados sobre la existencia de un cuerpo, que fue catalogado como NN en Guayaquil. El fin de semana, cuando supimos sobre las desapariciones, buscamos y encontramos el segundo cuerpo”, declaró este domingo José Serrano Salgado, ministro del Interior de Ecuador.

Las identificaron por las huellas digitales. Eran María Menegazzo y María José Coni, las argentinas reportadas como desaparecidas.

A menos de 48 horas del descubrimiento, dos ecuatorianos son detenidos. Uno se había presentado como testigo y después confesó el hecho.

El fiscal Eduardo Gallardo Rodas declaró que el detenido dijo en su confesión que “las señoritas le habrían manifestado que no tenían dinero y que se habían puesto en contacto con un amigo, que las llevó hasta él” para que las hospede.

Entonces “este hombre y el otro sospechoso llegaron a la casa en estado etílico”. Cada uno se fue a una habitación con una de las chicas. El sospechoso confeso intentó tocar a una de las muchachas y al resistirse él se enojó y “le propinó un golpe en la cabeza con un palo”.

Luego “se dirigió al otro dormitorio donde estaba su amigo y vio a la otra muchacha sangrar, con una puñalada en el cuello”.

Asustados, decidieron envolver los cuerpos en bolsas y esconderlos entre los matorrales donde fueron encontrados.

Según el fiscal “la confesión no sirve como prueba, nos sirve para tener los argumentos para investigarlos y obtener otros elementos de prueba”. Los acusados enfrentan de 22 a 26 años de pena.

Mientras tanto, la familia desconfía de las detenciones, sobre todo porque la confesión no concuerda con la información que tienen ellos.

Belén Menegazzo, hermana de Marina, habló con esta cronista y desmintió la versión de que las chicas estaban sin dinero. A pesar de que habían sido robadas, tenían efectivo y contaban con una tarjeta de crédito activa. Estaban a punto de regresar y podían gastar sus últimos recursos en una última noche de alojamiento.

Además, según su versión, no cuadra que fueran a buscar refugio a la casa de los sospechosos teniendo amigos en Montañita.

Por otra parte Gladys Steffani, mamá de María José, dijo que las fechas que informa la fiscalía y la información que ellos tienen no coinciden y se quejó de la falta de comunicación directa que tienen con las familias. Denunció que va siguiendo la investigación a través de los medios porque ni la policía ni el consulado argentino en Guayaquil se comunican con ella asiduamente.

Los fiscales, el ministro del Interior y el presidente Rafael Correa dieron su apoyo absoluto y mostraron gran interés en la investigación.

Sin embargo, las dudas permanecen y adelante queda un largo proceso investigativo y judicial. Que sea Justicia.

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La vida nos regalo un ultimo atardecer soñado 🌅❣

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