Musulmanes en Estados Unidos

La mayor masacre con armas de fuego en la historia norteamericana llega en un momento de clara inestabilidad. Tanto en Estados Unidos como en Europa, la frustración política y económica ha movilizado la lucha contra el statu quo. Trump y el Brexit son un ejemplo.

El acto en Florida de Omar Mateen puede haber influenciado en la salida de Gran Bretaña de Europa e influencia sin duda el apoyo y acercamiento a la casa blanca de Donald Trump.

Vivimos una espiral de violencia, y además, el Islam está en crisis. Sunitas y chiitas están enfrentados. Y eso no ayuda a rebajar los ánimos de violencia hacia occidente. Además, que Mateen atacara en  una disco gay revela una vez más que el islam y la sexualidad son una de las mezclas mas explosivas del laboratorio. El liberalismo sexual de Occidente no gusta al extremismo islámico.

Por el contrario, legislación norteamericana sobre armas y la ideología del Estado Islámico encajan bien. Estados Unidos es el ambiente ideal para seguidores del Estado Islámico. A pesar de haber sido investigado dos veces por el FBI en los últimos años por sus posibles vínculos con el terrorismo, Mateen pudo entrar a una armería de Florida y comprar un rifle de asalto AR-15.

En Estados Unidos hay 3,3 millones de musulmanes, un uno por ciento de la población del país, debido a los ataques terroristas la retórica contra los musulmanes ha dominado las noticias.

Muslim Boy in Sunnyside, Queens / Chris Goldberg

Muslim Boy in Sunnyside, Queens / Chris Goldberg

Esta semana en la Voz de América jóvenes musulmanes estadounidenses discutieron las dificultades de la adaptación a la sociedad y cultura con las que se encuentran.

Los temas tratados incluyeron integración, religión, preocupaciones por la extendida retórica anti-musulmán y la probición de ingreso de otros musulmanes al país sugeridos por figuras políticas.

Una de las panelistas destacó la importancia del lenguaje y la prensa. “La diferencia entre islámico e islamista es importante, y cuando la prensa no distingue esto cae en la trampa de perpetuar esos errores de concepto y crea nexos realmente fuertes entre el Islam y el terrorismo que no existen” señaló.

Los cuatro jóvenes  afirmaron haber sido víctimas de sospechas por ser musulmanes  y rechazan ser definidos solo por su religión.

“Se puede evitar la radicalización islámica entre la nueva generación, opinaron, alentando a los jóvenes a expresar sus esperanzas y planes para el futuro, llevándolos a enfocarse en grupos comunitarios, en la interacción humana y asegurándose de que tienen una vida satisfactoria fuera del internet.”

Los comentarios incendiarios de Trump y los recientes atentados hacen ver con preocupación el aumento de la islamofobia por todo Estados Unidos. No vienen tiempos fáciles para los musulmanes en EEUU.