Por qué deberías preocuparte si tienes zapatos de cuero

Trabajadores senegaleses en la industria del cuero en Italia / Setem

Trabajadores senegaleses en la industria del cuero en Italia / Setem

Hace más o menos un año publicábamos un artículo sobre la industria de los zapatos y las insufribles condiciones de los trabajadores de su industria, además de las consecuencias para el medioambiente. Lejos de mejorar, la situación ha empeorado: esas condiciones laborales deplorables se sufren también en Europa. La campaña Cambia Tus Zapatos, de la ONG Setem, denuncia la precariedad de decenas de trabajadores en suelo europeo. Italiano, concretamente.

El duro relato del sector del cuero: Viaje al corazón de la industria del cuero de la región de Santa Croce revela la precariedad con la que los trabajadores inmigrantes, en su mayoría senegaleses, trabajan. Las condiciones llegan en algunos casos a la ilegalidad: contratos temporales de cuatro horas, trabajo en negro o chantajes. Por no hablar de los riesgos para la salud y la seguridad al trabajar con productos tan tóxicos como las sales de cromo.

Para producir el cuero de tus zapatos se consume una cantidad muy elevada de recursos. Además de para la industria cárnica, el 75% de la tierra cultivable de nuestro planeta se destina a producir alimentos para los animales. Lo peor es la cantidad de residuos que se generan: por cada kilo de cuero curtido con cromo se eliminan 2 kilos de productos químicos y entre 60 y 250 litros de agua, denuncia el informe de Setem. Las curtidurías a las que compran las empresas de calzado reciben muy poca atención de las marcas, que no vigilan las condiciones en las que se ha elaborado el material que van a utilizar. Sólo en la región de Santa Croce hay 240 curtidurías y más de 500 fábricas subcontratadas que dan trabajo a 12.700 personas.

Entre las marcas con peor puntuación, a las que la campaña recomienda actuaciones están Camper, Tod’s o Salvatore Ferragano, que no colaboraron para nada en la encuesta. En el capítulo de esfuerzos mínimos destacan Prada y Geox. Clarks y Mango se quedan en el episodio de “primeros pasos”, en el que se encuentran las marcas que han aceptado que necesitan hacer mejoras pero que todavía no las han “implementado con determinación”. El Naturalista o Adidas caminan “en la buena dirección” porque prevén mecanismos para evitar la violación de los derechos humanos. Y tristemente, ninguna marca aparece en la cima de la ética, reservada a las empresas que adaptan continuamente su actividad empresarial para “detectar impactos negativos sobre los derechos humanos”. De las 12 que participaron en la encuesta, sólo una obliga a sus socios comerciales a pagar salarios dignos.

Trabajadores senegaleses en la industria del cuero en Italia / Setem

Trabajadores senegaleses en la industria del cuero en Italia / Setem

La mejor manera de comprobar hasta qué punto el informe pone patas arriba la industria, es observar la reacción de las organizaciones de curtidurías italianas y europeas, que intentaron desacreditarlo, llegando incluso a presionar a la Comisión Europea que financia la campaña Cambia tus Zapatos, responsable de la investigación. Pidieron al ejecutivo comunitario que revisara “la adecuación del contrato de subvención”. No obstante, no consiguieron rebatir con datos objetivos ninguna de las afirmaciones del informe. Lejos de amedrentarse, Setem ya está trabajando en otro informe sobre la producción de calzado en el este de Europa. Mientras tanto, nosotros podemos leer con más atención las etiquetas de los zapatos que compramos. Sobre todo si son de cuero y made in Italy.