La muerte de una bebé abre el debate sobre el parto domiciliario

Una pareja argentina decidió tener a su hija en su casa y murió en el parto.

Cuando fueron increpados por el hecho, dijeron que el alumbramiento los encontró en el medio de una ruta, pero su casa fue allanada y encontraron los vestigios de un parto domiciliario. Un fiscal los imputó, aunque dice que la sanción es “solamente para amedrentarlos”.

El caso que dio forma al debate sobre la forma de parir en el Siglo XXI.

Mujer embarazada. (20Minutos.es)

Mujer embarazada. (20Minutos.es)

Los padres habían querido parir en la casa sin ningún tipo de asistencia médica ni parteras. La situación se complicó y la pareja llegó al hospital Bouquet Roldán, de la ciudad argentina de Neuquén, con la niña ya sin signos vitales.

Dijeron que el parto había sido en el coche, pero los médicos sospecharon que no, porque estaba totalmente higienizada. 

Intervino un fiscal que allanó el domicilio de los padres y se supo la verdad. Según la autopsia, la bebé murió por asfixia y otras complicaciones relacionadas con su posición: nació de nalgas. Según entiende la fiscalía, el desenlace podría haber sido otro si hubiera habido un médico presente.

Los imputaron por “homicidio culposo” y si bien no irán a la cárcel, deberán atravesar el proceso legal y cumplir tareas domiciliarias.

En declaraciones a los medios, el fiscal y de la jueza que intervienen dejaron en claro que la finalidad del caso es sentar precedente.

El parto domiciliario es una opción cada vez más requerida por las mujeres de clase media y clase alta en Argentina. Con los cuidados médicos adecuados, constituye una opción dentro de las prácticas del parto respetado.

Esta tendencia surge como una respuesta a la violencia obstétrica, que incluye prácticas como la rotura artificial de bolsa, la administración de drogas para acelerar el parto, no dejar que la mujer elija la posición, cortar el cordón umbilical cuando aún late y no permitir que el padre o familiar esté presente.

Consultada por GSNotAfterShave, la partera Raquel Schallman explica que “un parto natural es aquel en que no hay ninguna intervención: ni goteos, ni drogas ni exigencias de posición. Un parto respetado, es cuando respetan los deseos de la parturienta. Un parto en la casa (o domiciliario) es aquel que ocurre en la casa de la pareja o de un familiar”. Es decir que un parto puede ser natural, respetado y domiciliario a la vez.

Schallman asegura que “el 80% de las cesáreas actuales no tiene nada que ver con los riesgos” y que cada vez más parejas eligen parir en sus casas “porque en este momento es sumamente difícil que en una institución respeten los tiempos de la mujer.”

El Ministerio de Salud de Argentina apunta que 7500 niños nacen cada año en domicilios particulares. Aunque esto represente sólo un 1% del total, el número crece desde hace algunos años y cada vez son más las mujeres que deciden parir de forma natural.

El caso de la beba neuquina no fue uno más, porque tuvo un desenlace trágico y fatal. Sumado a esto, trajo una imputación para los padres.

Sin embargo, abrió un debate que hacía falta: ¿es necesaria la sanción sobre los padres, que además sufrieron la muerte de su hija? ¿Es una moda que pone en riesgo la salud de la madre y del bebé? ¿Es posible tener un parto respetado en una institución?

Los invito a compartir sus opiniones y experiencias.