Es argentina pero no puede salir de Egipto porque su marido no le da el divorcio

Intentó separarse de él porque sufre violencia desde hace 10 años. Sus hijas no quieren estar con ella y la catalogan como “satanás”. Mientras tanto, la Embajada Argentina interviene en un caso de machismo y privación de la libertad. “El marido acá es dueño de la esposa”, cuenta Carolina, la mujer que protagoniza este calvario.

Carolina, en tiempos más felices. Fuente: Whatsapp

Carolina, en tiempos más felices. Fuente: Whatsapp

Esta es una historia de un amor y un engaño. Un cuento de hadas que se convirtió en una novela macabra de machismo, violencia y desesperación.

Carolina Pavón viajó a Egipto a estudiar antropología. Fascinada por la cultura árabe, se enamoró de Mahmoud Mohamed Mahmoud Ahmed Tarfa y se casó con él en el 2003. Tuvieron dos hijas.

Hoy reclama el divorcio para poder volver a su país, después de soportar que su marido le pegara por años. Tampoco puede ver a sus hijas ni pedir por la división de bienes.

“Yo me casé acá y vivimos un año en Alejandría. Volví a Argentina porque mis abuelos se enfermaron, ellos me criaron. Cuando estaba viajando me enteré que estaba embarazada. Dije ‘voy y vuelvo’, pero al final él vino conmigo y mi hija nació en el país, pero nos terminamos yendo porque él no se adaptó a Argentina… Llegamos acá (Egipto) y me di cuenta de que mi hija tiene un certificado de nacimiento de Egipto”, contó Carolina Pavón en entrevistas radiales esta semana.

De nuevo en el país africano, la pareja atravesó un periodo de relativa estabilidad, hasta que empezó las violencia. Carolina cuenta a este medio que lo soportó por más de 10 años, hasta que se cansó y dejó la casa en la que vivía con sus dos hijas.

Ahora no puede volver a su país de origen y su situación cobró relevancia internacional, ya que las embajadas tendrán que intervenir para que ella pueda salir del país sin la autorización del marido.

“El abogado que tengo que es un juez, es una persona importante en Egipto, pero hay leyes y leyes y si él no me quiere dar el divorcio, las situación se alarga. Él no me quiere dar la libertad. Tengo que tener una postura firme con derecho, quiero volver a Argentina. El divorcio puede llevar años. Después puedo solicitar visitar a la nena como alguien libre. Estoy en una condición muy precaria y no estoy jugando de local”, relata con desesperación.

“Como yo abandoné el hogar, no tengo derecho a nada, ni derechos económicos ni a ver a mis hijas”, agregó a este blog. “Son mis bebés, las cría la abuela y ahora no quieren hablarme porque me saqué el niqab… les lavaron el cerebro”.

La historia de Carolina atravesó los medios y las autoridades argentinas ya se están encargando de mejorar su situación. Cuántas mujeres en Egipto no corren con la suerte de dar a conocer sus infiernos. Cuántas deben callar. Carolina eligió gritar.