Más de 9.000 sectas en el continente africano

Women in Coptic Church Asmara/ Flickr Andrea Moroni

Women in Coptic Church Asmara/ Flickr Andrea Moroni

Se calcula que existen más de 9.000 sectas en el continente africano. Algunas sectas son autóctonas, otras son importadas, todas intentan hacerse más fuertes en el territorio. El cristianismo y el islam se han peleado desde hace siglos para ganar creyentes. Desde principios del siglo XX nacen en África movimientos micro religiosos, nuevas ramas que provienen de iglesias tradicionales, etc.

Se dice que la proliferación de estas nuevas religiones es debida a la ineficacia de las grandes religiones y a los problemas políticos y sociales de países que están en ebullición continua.

Otro motivo de éxito son los exorcismos y los sacerdotes católicos que surgen de estas religiones. Las personas enfermas acuden a menudo a sectas en busca de un rito de curación que les ayude. La medicina moderna en el continente africano no da abasto y tampoco es accesible económicamente para todos. Los sacerdotes son muy bien recibidos en África. Se conocen dos tipos de curanderos: el “mufumu”, que trabaja con las plantas tradicionales y el “nganga”, el hechicero, que practica la magia negra y proviene los pacientes de elementos protectores.

La diversidad religiosa existe en todo el mundo pero el contexto africano es llamativo. Cabe destacar la República Democrática del Congo, en Kinshasa (capital) hay una religión por cada metro cuadrado. Y lo mismo pasa en Nigeria, la ciudad se llena de cánticos, y creyentes que se reúnen en medio de la calle. Algunas de la sectas son: Kimbanguismo, Kitawalistas, Los Mungiki, Sokoto.

Las autoridades hacen oídos sordos a tales celebraciones, no hay un registro decente de las distintas creencias, ni pautas para su funcionamiento. Seguramente el gobierno se beneficia de tener la población entretenida y agredecida por esta nueva fe en vez de ocuparse ellos de mejorar su vida.