Por qué adherí al Paro Nacional de Mujeres

Hola. Me llamo Verónica y soy argentina. Hace tres años escribo en este blog pero es la primera vez que lo hago en primera persona. Tengo ganas de contarte algo.

nosotras

Trabajo en un canal de televisión desde hace bastante tiempo.

Todos los días veo caras de mujeres desaparecidas, mujeres golpeadas, mujeres muertas. Todos los días recibimos casos para cubrir, a veces tenemos que elegir algunos, los agrupamos… algunos casos son tan tristes o macabros que parecen increíbles.

El 10 de mayo de 2015 los papás de Chiara Páez (14) denunciaban que no podían encontrarla por ningún lado. Mientras los bomberos y vecinos rastrillaban la zona, su novio hacía un asado (barbacoa) con su familia.

El cadáver de Chiara apareció en la casa de los abuelos de su novio, estaba semienterrada en el mismo patio donde horas atrás habían hecho el asado y la reunión familiar. La autopsia demostró que había muerto a golpes y patadas. También reveló que había tomado un medicamento abortivo, Oxaprost.

Chiara Páez

Chiara Páez

El crimen de Chiara fue tan indignante que produjo una pueblada. Los vecinos de Rufino (una tranquila localidad santafesina de 20 mil habitantes) se levantaron y prendieron fuego la casa de los asesinos. El padre tuvo que mudarse y todavía no encuentra ni Paz ni Justicia.

Fue el caso que motivó la primera manifestación y el colectivo que se llamó #NiUnaMenos, en 2015.

La semana pasada dos hombres llegaron a un hospital con una chica ensangrentada y con la nariz llena de droga. Dijeron que había sufrido una sobredosis. El diagnóstico de la autopsia fue muy distinto: “muerte por reflejo vagal”.

Lucía fue violada vaginal y analmente. También le introdujeron un objeto romo, como un palo, que le produjo la muerte por dolor. Después de semejante maltrato, los asesinos lavaron el cuerpo, lo vistieron y lo llenaron de cocaína para llevarlo a la clínica y simular una sobredosis. Los fiscales suponen que una tercera persona participó del encubrimiento. Hay tres detenidos pero nada asegura que, si se demuestra que son culpables, terminen recibiendo una condena.

Lucía Pérez

Lucía Pérez

El asesinato de Lucía nos obliga a gritar otra vez contra la violencia de género.

Siguiendo las consignas que se fueron tejiendo en las redes, las mujeres de la redacción en la que trabajo fuimos casi todas de negro y decidimos no trabajar durante una hora.

Mostramos nuestro aporte en el trabajo. Hicimos un paro para que se vea que en Argentina las mujeres aportamos lo mismo que los hombres, pero cobramos un 40% menos. Y hacemos el 73% del trabajo en casa.

Estamos de paro porque pedimos respeto.

Y reclamamos… para que nunca más haya una Chiara, una Ángeles, una Nicole, una Lucía. Hablamos porque ellas ya no tienen voz. Mostramos lo que ellas no pudieron mostrar.

Porque lo que no se ve, no se trata.

Y lo que no se trata, no se cura.

Queremos curarnos.