La detención de dos sacerdotes que recuerda a “Spotlight” y sacude a la Argentina

Detienen a dos sacerdotes por 22 denuncias de abuso a niños hipoacúsicos un instituto de menores en la provincia de Mendoza. Uno de ellos tenía denuncias en Italia desde 1955, pero la Iglesia lo reubicó. Los fiscales estiman que podrían ser hasta 60 casos.

Instituto Antonio Próvolo, en Mendoza. Fuente: Twitter

Instituto Antonio Próvolo, en Mendoza. Fuente: Twitter

En la revista de investigación Spotlight los periodistas del Boston Globe buscaban en los archivos a los religiosos que habían sido cambiados de lugar: muchos de los que se habían tenido que mudar para continuar en la Iglesia, tenían denuncias de pedofilia.

Esa investigación les valió el reconocimiento mundial y dio luz a un tema que todavía es el flagelo de miles de niños en el mundo. También se hizo una película homónima (en español: “En Portada”) que ganó el Oscar a mejor película.

Con el mismo método que usaron los periodistas del Boston Globe se podría haber detectado al “padre Nicolás” o Nicola Corradi, un sacerdote que tenía denuncias de abuso en Verona que databan de 1955.

Corradi fue a parar al Insituto Antonio Próvolo, en Luján de Cuyo, una pequeña localidad ubicada en la provincia cordillerana de Mendoza.

Hace una semana explotó el caso. El fiscal tiene en sus manos 22 denuncias de abuso, pero calcula que los casos podrían llegar a 60. Junto a Corradi cayeron tres asesores y otro cura de 56 años.

Horacio Corbacho es el segundo sacerdote acusado. Nació en el Gran Buenos Aires, pero está en Mendoza desde el año 2001. Los organismos oficiales lo definían como “el primer sacerdote argentino de la Compañía de María para la Educación de los Sordomudos”.

Los casos se conocieron luego que de una mujer sordomuda se acercara a la senadora Daniela García en un acto y a través de un intérprete le contara uno de los casos de los que fue testigo.

La legisladora hizo la denuncia y la Justicia descubrió que todas las víctimas eran menores y que la mayoría de los casos se situaba entre 2007, 2008 y 2009.

Ahora en el Instituto Próvolo, las clases volvieron pero sin curas.”Cuando los chicos atraviesan situaciones de angustia es aconsejable que vuelvan a sus rutinas cotidianas”, manifestó la supervisora de Educación Especial Claudia Fernández al canal Todo Noticias.