Islandia planta cara a la brecha salarial

En 2022 entrará en vigor una ley que obligará a las empresas islandesas a documentar el salario de sus trabajadoras y trabajadores

En 2022 entrará en vigor una ley que obligará a las empresas islandesas a documentar el salario de sus trabajadoras y trabajadores

Una de las pruebas más evidentes de la desigualdad entre mujeres y hombres en todo el mundo es la brecha salarial. Según el informe más reciente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) son las mujeres las que mayoritariamente «siguen trabajando más horas en los sectores peor remunerados», y lo peor es que la situación se ha estancado: entre 1995 y el 2015, la brecha de género se ha cerrado sólo un 0,6 %.

Islandia es uno de los países que parece haberse tomado en serio la brecha salarial. El país nórdico, uno de los pioneros en políticas de igualdad en todo el mundo, está preparando una legislación que obligará a las empresas de más de 25 trabajadores a presentar una documentación que pruebe que pagan lo mismo a sus empleadas y empleados por el mismo trabajo.

Las medidas con las que Islandia pretende hacer efectiva la ley, que entrará en vigor en 2022, se basarán en una clasificación de los puestos de trabajo, una definición más concreta de los procesos por los que se asigna cada salario y, en definitiva, una evaluación exhaustiva de las políticas empresariales en materia de salarios. En resumen, un replanteamiento de los salarios desde cero para poder dar un trato igualitario a trabajadoras y trabajadores.

El hecho de que Islandia sea pionero en tomar medidas reales para eliminar la desigualdad de género en los sueldos es llamativo y no lo es: si bien el país nórdico tiene una de las brechas salariales más bajas, de entre el 14 y el 18 % (en España supera el 23 % y la media mundial ronda el 25 %), está a la cabeza de todos los ránkings en políticas de igualdad.

Dos ejemplos: Islandia cuenta con un efectivo sistema de cuotas por el que los consejos de administración del país tienen el mayor número de mujeres en comparación con el resto de países europeos. A pesar de que las cuotas generan un gran debate social, la ONU es una firme defensora de esta medida y se apoya en datos reales de una mayor presencia de mujeres tras haber sido establecida en sectores como la política.

Otra iniciativa destacable es la igualación de los permisos de maternidad y paternidad que el Gobierno islandés llevó a cabo en el año 2000. De este modo, los progenitores islandeses tienen 90 días de permiso y está pendiente una nueva ampliación a cinco meses y otros dos que la madre o el padre pueden cederse entre sí.

Lejos de conformarse con su situación, miles de islandesas llevaron a cabo un paro laboral el pasado octubre a las 2.30 horas, la misma hora a la que se estima que las mujeres empiezan a trabajar de forma gratuita en Islandia, para protestar contra la brecha salarial. Tras el paro, se manifestaron pacíficamente frente al parlamento del país.

La medida para luchar contra la brecha salarial, tal como afirmó el ministro de Asuntos Sociales e Igualdad en Islandia, Thorsteinn Viglundsson, es «radical», lo cual no la hace menos necesaria. «Tenemos que asegurarnos de que hombres y mujeres disfrutan de igualdad de oportunidades en el mundo del trabajo. Es el momento de hacer algo radical en este sentido», señaló.

Lo radical de actuar contra la brecha salarial reside en el hecho de que un gobierno se atreva a legislar para obligar a las empresas a introducir políticas de igualdad cuando estas no lo hacen por sí mismas. Pero lo cierto es que, como en tantas otras cosas, todo es cuestión de voluntad política.

Hay muchas políticas que pueden llevarse a cabo para atacar la desigualdad de género en los salarios. La bitácora El Blog Salmón publicó hace unos años una selección de siete pasos fáciles para reducirla, entre los que precisamente se encuentran «eliminar el secretismo sobre los sueldos» o «introducir prácticas empresariales favorables a las familias» (y no exclusivamente a las madres).

¿Y si todos los gobiernos fueran igual de radicales?