All Clitoris are Beautiful: la protesta de las feministas italianas

Protesta de las feministas en Milán / Twitter

Protesta de las feministas en Milán / Twitter

El pasado 8 de marzo, a pesar de que la mayoría de los medios lo ignoraran en sus portadas al día siguiente, decenas de miles de mujeres hicieron huelga y salieron a las calles para reclamar la igualdad en todo el mundo. En Italia el paro fue de 24 horas y acompañado de una protesta artística destinada a remover los cimientos de la sacrosanta moral puritana del país. Una decena de mujeres se levantó la falda enseñando su vulva o bien la ropa interior. ¿De dónde viene esta protesta? ¿Qué busca más allá de escandalizar a la doble moral?

“El uso imprevisto del cuerpo colectivo en el espacio público es subversivo” es la premisa que puso en marcha a los artistas de Macao, un centro de arte independiente de Milán. Buscaban un gesto que representara “la alianza radical de los cuerpos y que excediera los angostos confines del imaginario dominante”. Y encontraron rápido el mito que las guiara y contagiara al resto del país con su proclama: “queremos levantarnos las faldas y queremos hacerlo juntas, y juntas, queremos reír con toda la fuerza de nuestra rabia”.

El antiguo mito grecorromano de Deméter sugiere que hablando las cosas no van nunca demasiado bien, sino que van siempre mal, a no ser que suceda algo que interrumpa el ciclo de la muerte. Ese algo es la risa. Deméter, trastornada por el secuestro de su hija Perséfone, vaga deprimida y desesperada por los campos hasta el día en que es acogida por una mujer de nombre Baubò. Ella le ofrece beber el ciceone, la bebida de los misterios de los eleusinos, que Deméter rechaza porque está de luto.

Cuando esto sucede, Baubò, entre ofendida y decidida a sacar a la mujer de su depresión, se inventa de improviso una exhibición que le quita las preocupaciones a Deméter: se levanta las ropas y enseña “por completo un lugar del cuerpo para nada decente”. Deméter, impresionada, empieza a reírse reconquistando una serenidad que parecía perdida. El gesto de Baubó está también presente en los ritos de fundación y fecundación egipcios.

Recuperando esta fábula, las feministas italianas han querido romper con un gesto provocativo la tristeza en la que viven los derechos de las mujeres en todo el mundo.

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Además de la protesta, las mujeres estaban convocadas a una huelga que secundó el 24% de los trabajadores, según los sindicatos mayoritarios italiano. Con la huelga en el trabajo, las feministas querían rebelarse “contra la precariedad, la violencia económica, la discursiva, la doméstica y la de la calle”. También se oponen “a la sexualidad heteronormativa y al control médico sobre los cuerpos”, un hecho especialmente grave en Italia, donde los casos de cesárea son los más altos de Europa.

“Nos levantamos las faldas, en fin, para hacer huelga contra el rol de víctima que sirve para expropiar nuestro placer”, concluye el manifiesto. Con este gesto quieren luchar “contra un sistema binario que comprime los cuerpos en una norma”, al que responden con la multiplicidad de sus formas y la fuerza de las diferencias. En Roma, en el Altar de la Patria que glorifica la figura de Vittorio Emmanuele, las feministas se concentraron para llevar a cabo su performance mientras en otras ciudades como Milán lo hicieron en la estación central. Las reacciones, especialmente en el caso de Roma, no se hicieron esperar. Pero las feministas han contestado en las redes. Y en todas partes.

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