Hacinados y abandonados en Lesbos

Varios refugiados, a su llegada a la isla de Lesbos en 2015 / Yannis Kolesidis

Mientras las instituciones europeas funcionan con servicios mínimos por vacaciones en pleno estío, la protección y la atención de los solicitantes de asilo se están deteriorando de forma dramática en la isla griega de Lesbos. Según denuncia Médicos Sin Fronteras, los “radicales” recortes en la prestación de servicios de salud en la isla, así como la reducción de la asistencia jurídica y el cierre de refugios está empeorando la situación de vulnerabildad de las personas que atienden.

“Sus condiciones de vida son difíciles y viven hacinadas. Al complicado sistema legal y al intenso sufrimiento personal se suman la honda sensación de pérdida del hogar, la familia y los amigos, y la violencia que muchos refugiados han padecido durante el viaje”, expone Louise Roland-Gosselin, responsable de Incidencia Política de MSF en Grecia.

La reducción de profesionales médicos por los recortes coincide además con el aumento de llegadas. Solo entre abril y junio han llegado hasta cuatro veces más personas a las islas griegas: en las tres primeras semanas de junio llegaron a la isla 785 personas, en comparación con las 230 que llegaron en abril.

Víctimas de tortura, violencia sexual y peor salud mental

Lesbos, igual que otras islas como Lampedusa, es una primera luz al final del túnel para muchos refugiados que huyen de la violencia en sus países de origen -mayoritariamente de Siria, Irak y Afganistán-. Y es que según datos arrojados por el informe de la ONG, una de cada cinco personas atendidas en Lesbos ha sufrido torturas.

Las mujeres, además, son doblemente víctimas puesto que en muchas ocasiones, además de víctimas de una guerra son también víctimas sexuales. Cerca de la mitad de mujeres a las que se han realizado exámenes ginecológicos han sido víctimas de violencia sexual. Concretamente, de las 245 mujeres atendidas entre enero y junio, un tercio habían sido violadas en su país de origen mientras que dos tercios durante su huida hacia Europa.

Otros datos del informe muestran también la afectación que tiene para la salud mental la huida forzada de sus países y la situación de incertidumbre que viven los solicitantes de asilo atendidos: el 80% de las evaluaciones de salud mental cumplen criterios de gravedad. Entre estos pacientes, más de un tercio presentaba síntomas de trastorno de estrés postraumático (TEPT) , otro tercio depresión y otro ansiedad.

Una cuestionable política migratoria europea

La situación denunciada por MSF no es exclusiva de Lesbos, ni de Grecia. Desde la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) critican que las políticas europeas siguen sin centrar sus esfuerzos en salvar vidas en el Mediterráneo ni en proteger a las personas que se ven obligadas a huir.

“Su política migratoria centrada en blindar y alejar fronteras conduce a la muerte a personas que tenían en Europa su última esperanza para salvar sus vidas”, apuntaba en la presentación del informe ‘Italia, la ruta más mortal hacia la Fortaleza Europa’ Estrella Galán, secretaria general de CEAR.

Además, la política de acogida de solicitantes de asilo a través del sistema de cuotas está siendo un completo desastre en algunos países que se comprometieron a ello. Como explicamos en otro artículo, a pocas semanas para que finalice el plazo dado a los estados miembro para alcanzar las cifras comprometidas que deberían ayudar a aliviar la presión de países como Grecia o Italia, la realidad es cuando menos decepcionante.