El ‘reparto’ de refugiados en la UE: dos años de incumplimiento sistemático

Una barcaza con inmigrantes africanos a bordo, cerca de la costa italiana de Lampedusa. (EFE)

Hace dos años la UE se decidió a poner remedio a la dramática situación de los refugiados. Fue después de un verano con un mar lleno de personas arriesgando sus vidas para llegar a Italia y a Grecia, las dos mayores puertas de entrada a Europa desde el mediterráneo. Según datos de ACNUR, a lo largo de 2015 Italia recibió 153.842 refugiados llegando a sus costas mientras que en Grecia la cifra se acercó al millón: 856.723. En España, por ejemplo, durante el mismo período llegaron 4.408. 

El plan aprobado por la mayoría de los estados miembros pasaba por aliviar la presión de Italia y Grecia, apelando a la ‘solidaridad’ europea, repartiendo en cuotas los migrantes llegados que cumplieran con los requisitos y tramitaran la correspondiente solicitud de asilo. Según cifras de la UE Italia recibió en 2015 30.755 solicitudes de asilo mientras que Grecia recibió 7.475. Así el plan se basó en esas cifras y la UE se marcó como objetivo dos planes de emergencia: en mayo propuso reubicar 40.000 pero pocos meses más tarde, en septiembre, lanzó un segundo plan para reubicar a 120.000.

Se hiló como mecanismo provisional de respuesta ante la emergencia, no como un plan sólido, estructurado y respaldado por todos los países. El 26 de septiembre es la fecha fijada para cerrar la posibilidad de las personas migradas de solicitar su reubicación así como también la fecha para que los países europeos presenten sus deberes. A 4 de septiembre la UE ha reubicado a 27.695 personas, según el último informe presentado por la Comisión Europea esta semana.

Con todo, el comisario europeo de Interior y asuntos migratorios, Dimitris Avramopoulos, se felicitó durante la rueda de prensa por las cifras e instó a los estados miembros a no bajar la guardia para poder cumplir con los compromisos. Algunos de ellos, sin embargo, están muy lejos de cumplir. Por ahora Malta y Letonia han completado sus reubicaciones desde Grecia mientras que Finlandia, Lituania, Luxemburgo y Suecia están cerca de conseguirlo. Por el contrario, Hungría y Polonia no han reubicado a una sola persona mientras que Eslovaquia solo ha reubicado a 16. De hecho Hungría y Eslovaquia llevaron al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) el plan de reparto de cuotas presentando recursos.

Sin embargo, la sentencia -que justo se hizo pública el mismo día que se presentó el informe con las últimas cifras- deja bien claro que el cumplimiento del plan aprobado por mayoría de los estados es obligatorio. Es decir, que ningún estado se podrá librar de alcanzar los compromisos adquiridos. ¿Qué pasará si después del 26 de septiembre no ha cambiado nada? Aunque habrá que esperar hasta entonces para saberlo, es probable que no pase nada. Como mucho, cabe esperar que la UE siga con los procesos de infracción hacia estos países -los inició en julio- e imponga sanciones. ¿Y con los demás países que no cumplan? Los resultados después del 26 de septiembre serán la mejor prueba del nivel de ‘solidaridad’ de algunos países mientras que las consecuencias que conlleva el no cumplimiento -procedimientos de infracción, sanciones, etc.- serán la mejor prueba del nivel de compromiso de la UE en la acogida de refugiados.