Manifestaciones de las que nadie habla, Togo reclama un cambio de gobierno

Togo manifestación

Simpatizantes del partido principal de oposición en Togo en las elecciones de 2015/ EFE.

Centenares de miles de partidarios de la oposición togolesa se manifestaron el mes pasado en la capital Lomé y en otras 10 ciudades del país. Quieren y desean una alternancia política. El actual presidente Faure Gnassingbé accedió al poder en 2005 con el apoyo del ejército, lo que provocó violentas protestas y una dura represión por parte del régimen. El mandatario fue reelegido en 2010 y en 2015, en unas elecciones cuya validez fue cuestionada por la oposición, según la agencia AFP.

Para que se hagan ustedes una idea de la violación de derechos que se comenten en Togo sólo basta con apuntar lo que ocurrió allí en las elecciones presidenciales del 24 de abril de 2005. Casi 500 personas murieron. La ONG Amnistía Internacional denunciaba que tras casi 13 años después de lo ocurrido, las autoridades no habían tomado medida alguna para identificar a los responsables de las muertes. No se tenía constancia de que se hubiera investigado a fondo ninguna de las 72 denuncias presentadas por las familias de las víctimas en los tribunales de Atakpamé, Amlamé y Lomé.

Faure Gnassingbé, presidente de Togo

Faure Gnassingbé, presidente de Togo. Foto: Ricardo Stuckert/PR

Gnassingbé accedió al poder como ya hemos dicho en 2005; lo hizo sucediendo a su padre, Eyadema Gnassingbé, quien murió en ese mismo año y que estuvo durante casi cuatro décadas en el poder. Resumiendo, la misma familia ha gobernado Togo durante 50 años. Muchos ciudadanos togoleses han tenido suficiente y por ello salen a la calle para que Gnassingbé abandone el poder. ¿Conseguirán las protestas generalizadas cambiar eso?

Lo que quieren los manifestantes de Togo es sencillo: el restablecimiento de los límites del mandato presidencial, que el padre de Faure retiró de la constitución del país en 2002. Togo es el único país de África occidental sin límites constitucionales para su jefe de gobierno. En un artículo del Washington Post se habla de que la Comunidad Económica de los Estados del África Occidental (CEDEAO/ECOWAS) ha mantenido en gran medida silencio sobre la situación en Togo; por otro lado, no es de extrañar al estar presente Togo en dicha comunidad. Sin embargo, las Naciones Unidas mandaron un enviado a Togo. El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió a ambas partes que entablaran “un diálogo constructivo”. Francia, antiguo colonizador de Togo, conserva una influencia significativa en el país y probablemente desempeñará un papel clave en una posible negociación. Pero claro, para que Faure abandonara voluntariamente las próximas elecciones, seguramente desearía garantías de que él y sus partidarios militares no fueran procesados por la violencia política ejercida en el pasado.

La oposición exige reformas constitucionales prometidas por el régimen, que claramente nunca han entrado en vigor. El gobierno ha intentado atemperar los ánimos anunciando una reforma constitucional sobre la “limitación de los mandatos y el modo de votación”. Como resultado del empuje de la oposición y las manifestaciones de los ciudadanos, la asamblea nacional adoptó recientemente una ley que busca limitar los límites del mandato presidencial a dos como estaba contenido en la constitución de 1992. Sin embargo, la ley entrará en vigor sólo después de 2020, lo que significa que Faure podría pasar unos 13 años más como presidente. Su anteproyecto de ley, aún debe ser aprobado por el Parlamento en octubre, pero su contenido sigue siendo incierto.