Las ONGs en el punto de mira del gobierno polaco

La policía en Polonia realizó la semana pasada varias redadas en las oficinas de ONGs que se dedican a la defensa de los derechos de las mujeres. Las organizaciones afectadas, Centrum Praw Kobiet (CPK) y Baba, denuncian que las operaciones policiales esconden motivaciones políticas y afirman que el Ministerio de Justicia ya dispone de la documentación que han incautado.

La policía se llevó ordenadores, discos duros y material supuestamente relacionados con una investigación de subvenciones otorgadas por el anterior gobierno. El partido en el gobierno, Ley y Justicia, terminó con las ayudas a CPK y Baba argumentando que solo “ofrecen ayuda solo a las mujeres” sin considerar a que todos los grupos de víctimas deberían tener acceso a la ayuda.

Manifestantes contra la prohibición del aborto

Las redadas tuvieron lugar un día después de las protestas en que se conmemoró un año del “Lunes Negro”, la masiva manifestación y paro de mujeres en Polonia que logró descarrilar el plan de prohibir por completo el aborto e imponer penas de cárcel a quienes lo practicaran. Más de 30.000 mujeres salieron a la calle con las consignas de “Queremos médicos, no misionarios”, “Mi útero, mi opinión” o “Gobierno, sal de mis ovarios”. A los tres días de las protestas, los parlamentarios votaron en contra de continuar debatiendo la propuesta.

Aún y el éxito del “Lunes Negro”, la ley actual en Polonia es una de las más restrictivas en Europa: prohíbe abortar a las mujeres excepto en casos de incesto, violación, malformaciones graves del feto y si se pone la vida de la madre en peligro.

Desde este verano además, la píldora del dia después solo puede venderse con receta médica. Los críticos de esta medida aseguran que limita las posibilidades de las mujeres en zonas rurales y perjudicará especialmente a las víctimas de violación. La medida fue impulsada por un ministro de sanidad que afirmó este año que como doctor no la recetaría ni en caso de violación acogiéndose a la claúsula de conciencia.

Las ONGs afectadas por esta investigación policial salieron a protestar contra el gobierno de nuevo la semana pasada y aseguran que que las autoridades polacas están intentando intimidar y obstaculizar su trabajo. En un comunicado, el CPK se mostró preocupado de que estas redadas “sean solo un pretexto o advertencia para que no trabaje en actividades contrarias a la línea del partido en el poder”.

Los críticos al gobierno también les acusan de imitar las estrategias represivas de Rusia y Hungría. El partido de Ley y Justicia, con mayoría absoluta en el Parlamento y Senado, aprobó una ley que prevé la centralización de toda financiación concedida a ONGs. Actualmente los fondos se gestionan desde diferentes ministerios y administraciones locales.

La nueva ley propone ahora crear el “Instituto Nacional de la Libertad”, el cual estaría unido a la oficina de la primera ministra. Noruega ya ha avisado que estudiará la congelación de fondos destinados al país si se aprueba esta nueva medida. El presidente de Polonia Andrzej Duda tiene la última palabra, ya según el proceso legislativo del país debe ratificar todas las leyes por lo que el presidente también tiene poder de veto -como hizo este verano tras el polémico intento de reforma judicial por parte del gobierno-.