Angela Merkel no consigue formar gobierno y prefiere nuevas elecciones que gobernar en minoría

El fracaso en las negociaciones para formar Gobierno en Alemania, ¿es una derrota de Angela Merkel? ¿Será el fin de su mandato? A pesar de haber pasado ya dos meses de las elecciones alemanas, Merkel sigue sin poder formar gobierno.

El Partido Socialdemócrata (SPD) de Martin Schulz descartó entrar en una gran coalición con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel. La repetición de la gran coalición con los socialdemócratas que hubiera evitado esta inestabilidad política por tanto, parece no estar en los planes del SPD.

Los resultados de las elecciones alemanas dejaban otra opción de pacto gubernamental: el “pacto jamaicano” (ya que los colores con los que se suele representar a los partidos que la integrarían son el negro, el amarillo y el verde, que coinciden con los de la bandera del país caribeño), el cual lo formarían los conservadores, los liberales y los verdes. Pero ha fracasado, ya que el líder del partido Liberal abandonó la mesa. El bloque conservador de Angela Merkel, los liberales y los verdes no han podido encontrar suficiente terreno en común en las cinco semanas que llevan de conversaciones. Aunque en realidad, es una mesa de negociación a cuatro, porque también hay que contar a los bávaros.

En una entrevista a Merkel con las dos cadenas públicas, ARD y ZDF, de la que se hace eco el periódico La Vanguardia, al ser preguntada la canciller en funciones por la posibilidad de dimitir tras el fallido intento de coalición, Angela Merkel respondió que en absoluto, que no se había planteado “la asunción de consecuencias personales”; y que está dispuesta a liderar a la familia conservadora (CDU y su aliada bávara, la socialcristiana CSU) en la eventual nueva convocatoria electoral.

En la sección el Gabinete del programa Julia en la Onda de ayer, la corresponsal de Onda Cero en Berlín comentaba que el presidente federal Frank-Walter Steinmeier es el único que podría convocar elecciones, y éste no es partidario por el momento de convocarlas. “La tarea de formar gobierno continúa, no se puede simplemente entregar de nuevo la responsabilidad a los votantes”, dijo Steinmeier en una breve comparecencia en el palacio de Bellevue, sede de la presidencia de la República.

¿Qué escenario se podría abrir si se convocan unas segundas elecciones?

Por un lado, la ultraderecha podría salir aún más reforzada en unas supuestas segundas elecciones, ya que consiguió entran con 92 escaños; Alternativa para Alemania, un partido de extrema derecha y antiinmigración que ha conseguido situarse como tercera fuerza más votada. Es la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que un partido ultraderechista consigue sentarse en el Bundestag. Tan sólo ellos y los Liberales consiguieron superar las expectativas marcadas en las elecciones del 24 de septiembre.

Por otro lado, según una encuesta del instituto demoscópico Forsa, daba a la CDU/CSU el 31% de votos (dos puntos menos que en las elecciones de septiembre), al SPD el 21% (en su caso, medio punto más); el 12% tanto a los verdes…; resumiendo: básicamente se obtendrían resultados similares a las elecciones del pasado septiembre. Tal y como ocurrió en España.

En el periódico La Razón apuntan que según el artículo 63 de la Constitución, Steinmeier debe presentar al Bundestag un candidato a canciller si no lo hace ningún partido. En ese caso, aunque podría elegir a otro aspirante,  presumiblemente nominará a Merkel por ser la candidata que más apoyos puede recabar. En una primera y segunda votación, la canciller en funciones necesitará mayoría absoluta para ser investida, pero pasados 14 días podrá serlo en una tercera sólo por mayoría simple. En ese caso, el jefe de Estado dispondrá de una semana para encargar a Merkel presidir un Gobierno en minoría o convocar elecciones en un plazo máximo de 60 días. Es decir, que todavía hay tiempo para frenar una cita electoral que, según apunta la prensa alemana, se celebraría el 22 de abril.

Merkel apuntaba que un gobierno en minoría podría traer inestabilidad política en el país. Esto también tendría mucha influencia en lo que atañe a la Unión Europea, ya que Alemania es considerada por muchos el corazón de Europa.