Más de 40 millones de esclavos y el mundo mira hacia otro lado

Una niña trabaja en una fábrica de la India, un país donde existe el trabajo esclavo / GTRES

400, 500, 600. Al final lo acaban vendiendo por 1.200 libras libias. En esta subasta no se venden cuadros, ni coches, ni casas. Se venden: “Hombres fuertes y grandes para trabajar en el campo”, dice un hombre cuando presenta un grupo de subsaharianos. En otra subasta, uno de los organizadores se refiere a un grupo de subsaharianos como “la mercancía”.

La semana pasada la CNN sacó en exclusiva un reportaje en el cual denunciaba que en Libia se estaban vendiendo hombres como esclavos. En este documental, una periodista se infiltraba en una subasta de esclavos que demuestra que, aunque esta actividad esté prohibida por la Declaración de Derechos Humanos de la ONU, sigue muy vigente en el mundo, especialmente, en África.

Tras el derrocamiento del gobierno de Muamar al Gadafi, que fue asesinado por una multitud el 25 de octubre del 2011, el país vive sumergido en el caos y es un estado fallido. Por eso, por la falta de control en sus fronteras, ha propiciado que sea el principal sitio de salida de inmigrantes de África hacia Europa.

Ello hace de efecto llamada y que cada vez más inmigrantes subsaharianos lleguen a este país, que ha sucumbido a hombres de la guerra y no hay leyes. En esta tesitura, hay personas que se están aprovechando de los inmigrantes ilegales, los secuestran y luego los venden como esclavos en subastas que parecen más típicas del siglo XVI que del XXI.

Pero pese las impactantes imágenes de la CNN, la realidad es que en Libia no es en el único sitio donde existe el esclavismo. Según la ONG Walk Free Foundation, que lucha contra el trabajo esclavo, en el mundo existen más de 40,3 millones de personas que son víctimas de trabajos forzosos o de matrimonios forzados, es decir, lo que la ONG considera nuevas formas de esclavismo. Según un informe de la ONG, publicado en 2017 pero que hace un balance del 2016, 24,9 millones de personas fueron víctimas de trabajo esclavo y unos 15,4 millones de matrimonios forzosos.

La principal víctima de esta situación es una persona de sexo femenino (sean mujeres o niñas). En concreto, el 71%. Por otro lado, el 51% son esclavos por su deuda, mientras que el 25% son menores de 18 años. Además, en los últimos cinco años, 89 millones de personas han sufrido algún tipo de esclavismo, ya sea por unos días o por años.

Un total de 28,7 millones de mujeres o niñas son víctimas de las nuevas modalidades de esclavitud. En el caso de la industria forzada del sexo representan el 99% de las afectadas. En las otras actividades alcanzan el 58% de los trabajadores forzados. Además, también son víctimas del 84% de los matrimonios forzosos. Asimismo, los menores (tanto niñas como niños) también representan el 37% de los matrimonios forzosos.

La región que lidera los mayores índices de esclavitud es África 7,6 por cada 1.000 personas, seguidas de Asia y el Pacífico (6,1 por cada 1.000) y Europa y Asia central (3,9 por 1.000).

El documental de la CNN sobre Libera ha sonrojado a las autoridades del país, que se han comprometido a abrir una investigación. También a la ONU ha exigido que se investigue la situación en Libia. Esperemos que en este país se encuentren respuestas y se actué contra los responsables.

Ahora bien, la ONU debería escuchar más los informes que hacen ONGs independientes cada año como Walk Free Foundation y poner medidas para combatir el esclavismo a nivel mundial. Ahora todo el mundo muestra su asombro con la situación libia, pero durante años nadie ha hecho nada para combatir una realidad palpable: en el mundo nunca ha dejado de haber esclavismo.