Plus size: La revolución de quererse a una misma

Ashley Graham / FLICKR COMMONS

La modelo Ashley Graham / FLICKR COMMONS

¿Imaginas un mundo en el que el sobrepeso no sea sinónimo de vergüenza, antiestética y poca salud? ¿O uno en el que las “imperfecciones” llenen portadas? Pues cada vez está más cerca. De hecho, para muchas personas ya es toda una realidad. Todo empezó con la polémica campaña “por la belleza real” de una conocida multinacional de cosmética, pasó por la también controvertida moda curvy y llegó a lo que hoy conocemos como plus size (o, en España, “gordibuenas”). Aunque a algunos les sigue sonando a chino, la campaña por la aceptación de la belleza en todas las tallas, edades y colores de piel cala cada vez más hondo en el mundo occidental.

Modelos, blogueras, actrices, cantantes, periodistas… y especialmente mujeres, han empezado a desterrar algunos mitos, como que los kilos de más son una consecuencia de la alimentación poco saludable y la falta de ejercicio, o como que la belleza real son únicamente mujeres con sobrepeso. Error. Prueba de ello son las modelos Ashley Graham, actual reina de las tallas grandes, Tess Holliday o Gemma Collins. Pero también Winnie Harlow, con un avanzado vitíligo, o Slick Woods, que ha convertido sus dientes separados en un potente reclamo publicitario.

#SIswim 🚼

Una publicación compartida de A S H L E Y G R A H A M (@theashleygraham) el

//platform.instagram.com/en_US/embeds.js

Go Sloww 🚨🐌

Una publicación compartida de ♔Winnie Harlow♔ (@winnieharlow) el

//platform.instagram.com/en_US/embeds.js

//platform.instagram.com/en_US/embeds.js

El movimiento de las “gordibuenas” encabeza una efectiva campaña que se ha rebelado contra los cánones de belleza que minaban la autoestima de las mujeres, especialmente de las adolescentes, un colectivo especialmente vulnerable. Lo real es real. En una talla 34 o una 56. En un color de piel oscuro o albino. O en una mezcla de ambos. Y ya está. Buen ejemplo de ello es el blog español Weloversize, dirigido por Elena Devesa y Rebeca Gómez, en el que las autoras hablan de moda, tallas grandes, historias reales y promulgan hábitos de vida saludables.

En el caso concreto de las tallas, las mujeres se han cansado del término curvy, que consideran un eufemismo para evitar el uso de la expresión plus size o talla grande, o directamente gorda. “No quiero que me llamen ‘curvy sexy-licious‘ porque eso es ridículo. ¡Es insultante!”, espetó Tess Holliday, un referente en la moda y las redes sociales con su talla 54. “Estoy gorda. Ella está gorda. No es un término de odio, así es como describo mi cuerpo”, añadió.

Así, la frase “disfruta lo que tienes mientras trabajas por lo que quieres” se ha convertido en todo un eslógan que prioriza la autoaceptación, la construcción y el crecimiento personal por encima de lo que se ve con ojos superficiales.

En paralelo, a fuerza de ver las fotos de estas mujeres empoderadas, descubrimos que una mujer con sobrepeso puede ser tremendamente sexy con poca ropa y sin programas informáticos que oculten su celulitis, igual que unos dientes separados pueden enamorar a los mejores fotógrafos de medio mundo.

“Hago ejercicio. Me esfuerzo en comer bien. Me encanta la piel que habito. No me avergüenzan las protuberancias, los bultos o la celulitis… y a ti tampoco deberían”, es uno de los mensajes que Ashley Graham publica a diario en sus redes sociales y que están contribuyendo a pasos acelerados a un cambio de mentalidad radicada en la autoestima y la autoaceptación.

//platform.instagram.com/en_US/embeds.js

//platform.instagram.com/en_US/embeds.js

Sin ir más lejos, Graham protagonizó un videoclip del cantante Joe Jonas, normalizando así la belleza de una mujer de talla grande en un formato mass media.

Pero, como no toda la belleza residen en las tallas, estas revolucionarias mujeres han puesto el acento en que las eternamente denominadas “imperfecciones” no son tal cosa, sino una forma más de belleza. Así lo hizo constar Winnie Harlow cuando publicó una foto suya prácticamente desnuda en su cuenta de Instagram que dejaba al descubierto todos los contrastes en el tono de su piel. “La verdadera diferencia no es mi piel. Es el hecho de que no encuentro mi belleza en las opiniones de los demás. Soy bella porque lo sé. ¡Celebra tu belleza única hoy (y todos los días)!”.

//platform.instagram.com/en_US/embeds.js

Gappiest Wabbit

Una publicación compartida de @ slickwoods el

//platform.instagram.com/en_US/embeds.js

Viéndolas descubrimos, tras años de vida y miles de portadas de revista, que la belleza no es una talla, ni un color de piel, ni una larga melena. Ahora más que nunca, la belleza es la actitud revolucionaria de quererse a uno mismo.